Me fascinan tus besos,
fundidos con los besos míos...
Perderme en tu aliento
como en un suspiro, y así sin miedo
resbalar por tu piel...
Tu besándome toda,
yo devorando tu dulce miel....
Llegando a la cumbre de tu éxtasis,
el lugar preciso donde logro perderte...
perderte completo en lujuria y pasión
abrazando tu piel con fuego de amor...
Qué bien se siente tenerte en mi boca...
Causarte esas cosas que me vuelven loca...
Sentir como explotas y te inundas en mí,
Permíteme, extasiarme en ti …
dame un momento para satisfacer mis dudas...
cuánto placer te causa tenerme desnuda?

Así como arrevesados, transcurren los días en esta capital, y más arrevesados aun en el país entero, arrevesada también, es la propia historia capitalina, y para agregarle un puñado de frijoles más al caldo, las historia de sus festejos patronales …

Amalia Cristina no se llamaba Amalia Cristina, se llamaba Amalia Crisanta, pero debió llamarse Amalia Cristiana, estuvo a punto de ser llamada Amalia Crispina … sucede como siempre pasa en aquellas grandes borracheras que antaño agarraban los padres al nacerles un hijo, junto a sus amigotes.

(Reflexiones para tomar muy poco a pecho)
Básicamente, necesito que me expliquen, porque el cine y la T.V. me dieron a entender a lo largo del tiempo que los buenos eran los muchachitos y los vaqueros y los agentes secretos norteamericanos y los malos eran los indios y los rusos.