Me fascinan tus besos,
fundidos con los besos míos...
Perderme en tu aliento
como en un suspiro, y así sin miedo
resbalar por tu piel...
Tu besándome toda,
yo devorando tu dulce miel....
Llegando a la cumbre de tu éxtasis,
el lugar preciso donde logro perderte...
perderte completo en lujuria y pasión
abrazando tu piel con fuego de amor...
Qué bien se siente tenerte en mi boca...
Causarte esas cosas que me vuelven loca...
Sentir como explotas y te inundas en mí,
Permíteme, extasiarme en ti …
dame un momento para satisfacer mis dudas...
cuánto placer te causa tenerme desnuda?
Novicio: Dícese de aquella persona que no tiene ningún vicio (pocas … por cierto).
Don Nispero Vestales venía cabalgando al trote lento con su caballo viejo, se moría la tarde, venía de ver su terrenito (cuatro manzanas de granos básicos, pero si la sequía no lo jodía mucho daba para vivir).
Brasil era una naciente potencia futbolística de América Latina, de segundo orden, detrás de Argentina y Uruguay, pero con un auge de la industria cafetalera tan grande, que prometió construir “el estadio más grande del mundo” (Maracaná 200 000 espectadores) y que con esa promesa logró fácilmente la sede del primer Mundial de Post Guerra.