
Deja la puerta abierta, hoy seremos dos,
derrama tu pasión en mi almohada,
dame una porción a beber,
dormiré temprano, me vestiré de ayer.
Me permitiré tus aromas,
los pondré en mi piel,
Me perfumaré completa
con tus gotas de amanecer
Eres mi placer favorito
eres mi deseo y miel
Mi depredador perfecto
mi salvaje favorito,
mi porción de arena
Donde puedo descansar desnuda,
donde puedo desbordar yo mi bruma,
y desplegar mi sensualidad en ti.
Mirarte mientras duermes
excita mis pensamientos,
acelera mis movimientos,
y me obliga a desvanecer
Mi orgullo sensato de mujer,
obligarte a volverme a tener.

Parece mentira, y hasta suena a chanza si lo planteamos como tal, pero es totalmente cierto y absolutamente comprobado, la industria de la prostitución creó un poderoso generador de ingresos para la república y luego Imperio Romano.

La tía que ya compró zapatos nuevos en París, me da el pasaporte al llegar al aeropuerto de Orly, y se mete al bar a clavarse una de Saint Denis esta vez …