
Deja la puerta abierta, hoy seremos dos,
derrama tu pasión en mi almohada,
dame una porción a beber,
dormiré temprano, me vestiré de ayer.
Me permitiré tus aromas,
los pondré en mi piel,
Me perfumaré completa
con tus gotas de amanecer
Eres mi placer favorito
eres mi deseo y miel
Mi depredador perfecto
mi salvaje favorito,
mi porción de arena
Donde puedo descansar desnuda,
donde puedo desbordar yo mi bruma,
y desplegar mi sensualidad en ti.
Mirarte mientras duermes
excita mis pensamientos,
acelera mis movimientos,
y me obliga a desvanecer
Mi orgullo sensato de mujer,
obligarte a volverme a tener.

Alguna vez se han puesto a pensar en el tipo de cuentos que les contamos a nuestros hijos? Son los mismos que nos contaban nuestros padres a nosotros …
El 24 de abril de 1854, el alto y rubio emperador de Austria, Francisco José, de 23 años, se casó con Elisabeth Wittelsbach, su prima de dieciséis años, sorprendentemente hermosa, conocida por sus amigos y en la historia como Sisi. No era ella la destinada a ser la última Emperatriz de Austria, despojos de lo que fuera el Gran Sacro Imperio Romano Germánico.

Pitágoras Thompson, quien la noche anterior se había ido a dormir, millonario y prolífico, rebosante de salud y joven, altanero y soberbio, amaneció casi en la indigencia, la mañana siguiente.