"Ha quedado demostrado que las personas, grupos o partidos políticos que proponen reformar la Constitución y abolir la democracia representativa, lo único que buscan es perpetuarse en el poder para asegurar indefinidamente sus privilegios por encima de los intereses de las grandes mayorías".
Así se expresa alguien a viva voz en la radio, que apago enseguida, porque nos pega en el el punto exacto al decir que en estos casos los privilegios se anteponen a la voluntad del soberano, o sea nosotros, el pueblo, no el que anda en Suburbans negras sin placas y no se pueden ni la tabla del dos ,,, el verdaero pueblo, el que si no trabaja no come, y aunque trabaje ... tampoco.
Eso se llama Democracia representativa, y en ella hemos vivido, con miles de defectos y algunas pocas virtudes los salvadoreños, lo otro se llama Democracia popular participativa y es el modelo que ha llevado al fracaso a países como Venezuela, Bolivia, Nicaragua ... etc etc.
Allá por finales de los 80´s, nuestros principales periódicos publicaban las ofertas sexuales en los anuncios clasificados, de hecho algún periódico aun lo hace, pero después vinieron las famosas “sex phone boxes” , que te ofrecía colgarte al teléfono con una fulana (que debía tener bigote, 190 libras y 72 años … pero con una voz muy sensual) que te hacía la fantasía al fono mientras atendía a 37 tipos más … frustrante.
Augusto, a gusto en Agosto (que todavía no se llamaba como tal sino Sextil, y de eso se trata esa historia), se regodeaba en su reclinatorio en el Palacio Palatino, refrescándose sus imperiales gónadas con hojas de palma que batían esclavos y esclavas númidas (por las dudas, nunca se supo bien para que lado pateaba el tal Octavio Augusto).