Ya empezaron a caer
a caer, a caer
como mangos bien maduros
a caer, a caer …
Yo soy Timoteo Pampa
un gaucho de temporada
los que metieron la mano en la lata
empiezan a caer en bandada
Algunos de criteriados
otros oportunistas
algunos hasta deportados
nadie devuelve lo robado …
Ya empezaron a caer
a caer, a caer …
Algunos cuyas “maleantadas”
eran de todos conocidas
no queremos decir los nombres
por no nombrarte Sigfrido …
Al asilado le tiemblan las patas
por que según se ha sabido
han pedido juicio abreviado
algunos de sus amigos …

Mientras tanto los diputados
están muy enojados
hay demasiada competencia en el Narco
y encima mandan al deportado …
Pobrecito Guillermito
que toditos me lo atacan
tan tartajo y tan buena gente
le dio trabajo a todos sus parientes
Ya empezaron a caer
a caer, a caer …
Cristina con su marcha
nos dio medalla de oro
hoy solo se lleva el oro
y solo nos dejó el listón de la medalla …
Cobrar por lo que no hacemos
clavarnos con más impuestos
seguir manteniendo huevones
es lo que no quiere el pueblo …
Ya empezaron a caer
a caer, a caer
como mangos bien maduros
a caer, a caer …
Tan preciso y silencioso,
como cautivante seductor,
apareciste un día,
en mi campo visual.

Porque somos, hemos sido y seguiremos siendo malinchistas desde el momento que Cristóbal Colón hincó rodilla en tierra americana y empezó a cambiar oro por espejitos, hasta el día de hoy que quienes nos cambian oro por plástico, son las grandes transnacionales financieras mundiales, todas con sus filiales en El Salvador, a menos cabo de los dos últimos bancos (aun salvadoreños) que respiran en medio de esa vorágine.
Recordaremos, o por las dudas recordamos, que un primer episodio de esto de las mujeres criminales (no las que nos matan con sus desprecios) fue publicado en este blog (http://www.danielrucks.com/index.php/historia/1520-mujeres-que-matan) generando varios comentarios y quedando incompleta la Historia en algunos casos, a los que damos seguimiento en esta segunda parte.