(Pequeña parodia de las pláticas “de hombres” cuando hablamos de mujeres, claro, sin mujeres cerca).
Nacho, tengo un problema macho, y siendo vos mi mejor amigo, compañero de horas lentas, te lo voy a tener que decir … equivale a decir que me vas a tener que aguantar, no sé qué hacer, necesito una mujer, una mujer de verdad …
Y vos sabés que esto de encontrar mujer, no es así nomás, es como los seguros de vida, mientras más edad tenés, más veterano sos, más te cue$tan. Y hablando de costos vos sabés que el dinero es un problema, así que además de necesitar una mujer, necesito ver como hago para mantenerla.
Una mujer de verdad, una mujer con urgencia, una mujer que me entretenga, me acompañe y me mantenga. O sea necesito una mujer para darle un beso, apapacho, aire libre, mar y caracolas, pero también, de paso, ya que estamos, que me preste algunas bolas.

Necesito una mujer, una mujer de verdad, que me llene de caricias, de besos, y sin frenos, que no le duela la cabeza, que siempre esté dispuesta, al amor sin prisas, pero sobre todo que tenga una buena cuenta en Suiza.
De verdad implica que no importa si es narizona, ojuda, gorda o fea, importa que sea de carne, hueso, venas, tripas, llantas, nada de silicones, colágeno, estricnina o plastilina. Total, vos sabés Nacho que yo muy guapo nunca he sido, así que que voy a andar pretendiendo, del montón nomás … lo mismo da, me tomo media de ron y ya me parece la Megan Fox.

Necesito una mujer, una mujer de verdad, que me saque las urgencias, de la tensión sexual, del dolor de cabeza que me provoca la abstinencia y además que me deje su herencia; que nos ayude a sacar adelante el taller de refrigeración, que andamos bajos de clientela, que si salgo hasta las 3 AM no me regañe ni se enloquezca, si me conoce una movidita, que se haga del “ojo pacho”, que no me saque de la habitación si vengo manchado de labial o apestando a alcohol, total alcohólico no soy pero a veces me emborracho, tomo para olvidar que el doctor me prohibió beber; que no sea terca, ni tacaña, que se apiade de mi situación y acepte ser mi donante de riñón.
Que me invite a ir a bailar, que le guste ir a la Caldera a ver al Firpo, que me deje manejar su carro, que pague el motel con su Master Card, que sea buena y compasiva con mi familia, que le compre los dientes postizos a mi tía Felicia, que me dé la llave de su corazón y la de su caja fuerte, mejor.
Me entendés Nacho amigo, la clase de mujer que necesito ?

El refrán popular, denomina a aquellas fiestas, donde los invitados arrasaron con todo, la comida, la bebida, los manteles, los centros de mesa, los delantales de los cocineros y de paso le tocaron las nalgas a un par de meseras …

Sales de tu casa, caminando …rumbo al trabajo, queda ahí nomás, diez cuadras y es bueno caminar … sientes que todas las jóvenes universitarias … te observan, te escrutan, te miran …

Paso al último de mis relatos olímpicos, y cierro mucho las fauces hasta Tokio 2020, y lo hago con uno de los relatos más impresionantes y no resueltos de la historia de los Juegos Olímpicos.