
Un compendioso y muy profesional estudio de la Universidad de Bullshit, de la cual me precio de poseer un post grado, de tan prestigioso centro tengo diploma, medallas, seminarios, talleres (bueno eso los hice en la 29 , allá por San Miguelito).
La semana pasada alguien me dijo:
- Chele …se viene el Fin de Año!
- Cómo? Si acabamos de empezar el 2016? Cual Fin de Año? Del Año Chino?– contesté, era ya la última semana de noviembre, para mi despiste calendario .
- Hay que empezar a armar las fiestas ! Las reuniones! Las despedidas …. – me dijo este amigo con mucha ansiedad – los regalos, las vacaciones, la familia, tenés que darles besos de fin de año a todos los que detestás de tu propia familia … aquella tía vieja que te encerraba dos días en la bodega a pan y agua cuando te encontraba manoteándote el ganso con una “Playboy” …

Tuve que reconocer dos cosas:
Lo primero que hacemos los salvadoreños al aproximarse fin de año es quejarnos (al principios y mediados de año también, pero sobre todo al final) … y la lista es larga:
“Me agarró el fin de año y estoy cansado”
“No hice tal o cual cosa que me había propuesto”
“A quien me clavo con la organización de la fiesta de la oficina?”
“Estoy gorda o gordo (según sea el caso)”

“Debo tanto en el banco … ya se me fue el aguinaldo solo en eso”
“Todo está demasiado caro y no hay pisto”
“Estoy gordo (otra vez) debo andar por las dos toneladas, no me cierran los pantalones talla 38- 40”
“No hice nada de deporte, no logré aumentar de estatura, debo medir menos del metro y medio, de seguro me contratan para ser el octavo enano de Blancanieves”
“Ya fin de año y nunca metieron preso a Funes”
“No debo de estar tan gordo (otra vez II) porque todavía estoy en el penúltimo hoyo del cinturón”
“Quiero cambiar de trabajo”
“Estoy harto de mi mujer, también quiero cambiarla”
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Uno empieza a meterse en la cabeza, la idea de que el cambio de año, implica un cambio radical de vida, un reset total:
“El año que viene me voy a vivir a un apartamento solo”
“Me voy a cambiar el color de pelo”
“En el 2017 voy a estar delgado! Talla 32!”
“Voy a conocer a la fiera sexual con la que voy a terminar pasándome el 2017 entre sábanas … y nada más”
Pero todas son utopías.
En realidad, lo que más nos preocupa cuando acaba el año o inicia uno nuevo, es el aspecto físico, la gordura, entonces nos da por hacer ejercicio, están los ejercicios tradicionales, correr, gimnasio, fútbol, basket ball … y otros más novedosos, por ejemplo :
Crossfit (se dice “crasfi” para quedar bien) : Es algo así como un entrenamiento militar sin fusil, vas, corrés, volvés, hay que cansarse, es casi como una religión pentecostal, donde se rinde culto al Dios del Músculo.

Spinning: Es lo mismo pero en bicicleta, pero no vas viendo el paisaje, la bicicleta está pegada al suelo, en un cuarto de 3 x 3 metros hay 40 personas sudando al unísono (que debe ser lo menos saludable del mundo), música a volumen de una “narco party” y un o una neurótico (a) que te putea a los gritos 25 minutos y encima tenés que pagarle la clase.
Zumba: Es el baile, una coreografía que la gente sigue … para adelgazar. Música ideal: Ricky Martin … así que ya saben por dónde anda la tendencia …
Y por supuesto lo que más “se usa”, para este objetivo de fin de año es el Personal Trainer, que es un fulano que los esposos contratamos y pagamos convencidos de que es un consumado gay y por la espalda nos clava la daga “entrenando” a nuestras esposas … y encima, hay que pagarle.
Le dice que comer, como nutrirse, la lleva al gym, la lleva a correr … es el paseador de perros de los seres humanos.
Planificamos fiestas, excusas para esas fiestas a las que no queremos ir , “tengo un uñero”,
Dejando lado todas estas sutilezas … viene lo económico:
“Esto no logro pagarlo este año, lo dejo para el año que viene”
“Tengo que ver como hago para hacer en este mes que queda, todo el dinero que no logré hacer en todo el año …”
Igual que nuestros Gobiernos … que oportuna analogía !

Lean estas cifras: Di María €75 millones, vendido al Manchester United, antes el mismo Real Madrid, había vendido a Ozil por €50 millones al Arsenal, Neymar 93 millones de euros fue el precio nominal del Santos al Barcelona, pero por “debajo de la mesa” fueron más de € 107 millones y le costaron la cabeza a Sandro Rosell, presidente del Barca, el mismo equipo compra a Suárez suspendido aún, al Liverpool por 75 millones de libras esterlinas … Y otros más …
Esta pandemia se pelea desde diferentes ángulos, cada cual ve y vela por sus intereses, pero ojo … el daño que las medidas que la pandemia acarrean a nuestro país (a diferencia de otros países que la han manejado con más inteligencia y menos hígado), son letales, rescatar la Patria de estos daños, empieza después de la cuarentena.

No es la de los Stones pero se parece, me aburre todo y no es lo que mi ánimo merece; nada me motiva, ni capta mi atención, no sigo ídolos y nadie es santo de mi devoción.