
Claro, los puntos de vista son diferentes, algunos se regocijan viendo por centésimo cuarta vez la tal película del desdichado barco, para cerciorarse de que Leonardo Di Caprio, en efecto muera en las gélidas aguas del Atlántico Norte …
Otros van y ven la película porque ganó una mamasada de Oscares, otros porque quieren ver la escena de la mano de Kate Winslet en la mano del cristal del Ford “T” empañado a la hora del “chaca chaca”, otros porque quieren enterarse de la historia del “barco insumergible que terminó sumergiéndose” … a algunos pocos les interesa la historia y compran libros sobre el “Titanic” e investigan, un rato nada más …

Hay otros que hasta se especializan en estructura de barcos de 1912, o en la vida y muerte del Capitán Edward Smith, otros en el angelito de la baranda de la escalera del salón principal, otros en cuanta gente cabía en los botes salvavidas … hasta que aquellos pasmados que quieren descubrir la teoría de averiguar si los instrumentos de la orquesta se desafinaban o no bajo el agua …
A mi mueve algo más insólito … la bacinica del Titanic.
En 1985, cuando se descubrieron los restos del Titanic (vía sonar, submarino, radar y cámara, claro está) apareció, en el fondo del mar, junto a 5000 objetos más (monedas, zapatos, instrumentos, vajillas, estatuas de bronce ….) , a 3200 metros de profundidad … la bacinica del Titanic.

Intacta!
La bacinica, que ha sobrevivido más de cien años … contando ahora que ha venido a parar a una estantería del museo de Madrid (la exposición de objetos del Titanic es itinerante, o sea que andan de gira) , no era una bacinica de plástico como las de ahora ni siquiera de aluminio como las de nuestras abuelas (ni el plástico ni el aluminio existían) …era de porcelana, donde nuestras connotadas y doncellas bisabuelas asentaban su nalgasterio para mingir, en aquellas épocas europeizantes donde se construía una casa para 17 personas y un solo baño …

Y me encontré con un dato no menor, que deja chiquito a los datos de los botes salvavidas que -como todos sabemos- eran insuficientes para tanto pasajero … solo había 98 basinicas a bordo del Titanic cuando partió de Southampton!!
O sea que solo 98 señoras gordas de los 1532 pasajeros a bordo del Titanic, tenían derecho a poner sus posaderas en tan delicado artefacto para desfogarse de sus excretas … díganme si eso no es una indignante división entre pasajeros de primera y tercera clase … donde meaba el resto?
O es al revés … camarotes de primera y segunda clase tenían baño propio y las de tercera orinaban en el huacal y después …”agua va !” la tiraban al pasillo?

Estas bacinicas soportaban sentadas a señoras de 150, a lo sumo 200 libras de peso, pero en la profundidad que fue a parar el malogrado navío, hay una presión de 920 libras por centímetro cuadrado, y la humilde y útil bacinica soportó todo el peso de la presión atmosférica de tales profundidades !
Soportó algas, arena, tormentas marítimas, señoras indispuestas y algo flojitas del estómago, y ahí está … blanca, inmaculada, con un pedacito menos que le arrancó el tiempo …con sus florecillas y su grabado “RMS Titanic”
Mmmmm se parece demasiado a una sopera de porcelana desde donde nos servían caldo caliente en la casa de mi abuela …!!

Un día observando por la ventana notó varias estructuras de hierro en color rojo y blanco, parecieran árboles multiplicándose a corta distancia, es una invasión de estructuras de metal muy altas; le pareció extraño, ahora dichas estructuras se combinaban con el paisaje o mejor dicho pasaban a formar parte del paisaje pero de una manera rápida e impuesta, no se adaptaban a las normas de proyección de la ciudad, aparecían y crecían a diario, las estructuras se adaptaban con el cotidiano vivir de las personas.
En una época como la Navidad, cuando se supone que tenemos que ser todos buenos y felices, vivir en armonía y hasta besarnos bajo el muérdago, comiencen a aflorar nuestros crueles, repugnantes y más bajos instintos: si … nos dedicamos a fantasear con la mujer del vecino y todo eso, pero es normal … no pasa de ahí: La maldad del Grinch está en la lotería.
Este siglo XXI y en particular estos últimos años, se han caracterizado por el ascenso a las primeras magistraturas o puestos de decisión política, por medios democráticos y constitucionales que en todo el siglo XX.