logo

acsd

La oscuridad no le preocupa. Le preocupa la luz. La oscuridad es solamente ausencia de luz. Pero la ausencia sí le preocupa. La preocupación no. Le es indiferente. Sin embargo, la indiferencia, a Ana le preocupa muchísimo.


La considera una actitud vergonzosa. Aunque la vergüenza no le preocupa. Antes sí, le preocupaba. Pero a ella le da lo mismo el antes y el después; su vida no es un desarrollo enfocado a nada. Por eso la nada no le quita el sueño. El sueño, en cambio, es algo que si le interesa.

A veces se queda toda la noche despierta, pensando en eso, en el sueño. No llega jamás a ninguna conclusión, porque las conclusiones la exasperan. Prefiere los puntos de partida. No por las partidas; sino que por los puntos, como los equipos de fútbol. Aunque no le gusta o no sabe nada de fútbol siempre trata de acumular puntos. No por los puntos en sí; sino por la acumulación.

La acumulación entendida por una cosa sola, no como un cúmulo de otras. Los cúmulos, Ana, si pudiera, los disgregaría. Las cosas tienen que ir separadas; no juntas. Juntas forman otras cosas, y eso trae complicaciones.

Aunque Ana a las complicaciones no les tiene miedo. Lo que le asusta es lo simple. Lo simple no sabe de dónde sale; ahí es donde está el misterio. Aunque los misterios, por suerte, no le interesan.

woman in white dress in the dark water 37251 2560x1600 1

A Ana le interesa la suerte. Que desgracia. Porque la suerte siempre es escasa. Y si dijera que no le preocupa la escasez, Ana mentiría. Pero mentir no le preocupa. A ella le preocupa la verdad.

Cuando miente no tiene problema; puede decir cualquier cosa. Aunque sea verdad, no importa, porque la dice mintiendo. Pero cuando habla con la verdad, tiene que andar con más cuidado. Por las dudas, en esos casos dice lo menos posible.

Y después Ana se desdice, así cubre dos posibilidades. Pero no es que se quiera cubrir. Ella hace todo a la intemperie. Y si no hay luna, mejor.

A Ana le gustan las oscuranas. La oscuridad no le preocupa. Le preocupa la luz.


La oscuridad es solamente ausencia de luz. Pero la ausencia sí le preocupa.
La preocupación no.

Le es indiferente.

Otros Posts

Henry Tandey, el soldado inglés que le perdonó la vida a Hitler.

hitlerandtandeyHenry Tandey, es un héroe de guerra inglés, aún hoy se le recuerda por su actuación impecable labor en la Primera Guerra Mundial, siendo justo, magnánimo, eficaz e implacable, cuando se necesitaba…

Vida y muerte de Oscar Quiteño

(Investigación dedicada con respeto a la afición del FAS, la que incluye a mi esposa Tania y mi hija Adriana).

Muchas veces, he hablado con amigos, fanáticos del FAS, con quienes siempre íbamos al Quiteño, a pelearnos en los FAS – Firpo, a ver quién gritaba más fuerte, y si Firpo ganaba en Santa Ana (cosa que hicimos varias veces).

Trabajamos más o menos que en la Edad Media ?

wsi imageoptim professionsPor increíble que parezca, el latinoamericano moderno promedio dedica más horas a su trabajo que el campesino medieval promedio.Si bien muchas personas se sienten presionadas a trabajar muchas horas, incluso las víctimas más afectadas por la “economìa de presión por resultados” pueden asumir que al menos no trabajan tan duro como un campesino medieval. 

© Daniel Rucks 2026