
Hoy recibí carta de Enrique, se acuerdan del seco aquel, portero del equipo de fútbol? Compañero de horas muertas, de escuela y estudios que tuvo que marcharse lejos por aquello de "la situación".
Bueno, ese Enrique, está en Maryland o Virginia o alguno de esos lados tan poco fronterizos...
Dice Enrique que aún extraña las madrugadas hablando nada tan solo por hablar, que allá no encuentra en las miradas, una que sea amiga, alguien con quien platicar...
Que la gente allá es tan fría y tan extraña, que en el alma le han nacido telarañas...
Hoy recibí carta de Enrique, se acuerdan del seco aquel, novio eterno de la Marisol...?
Compañero de trabajo, que como perdió chamba y no encontró otra, se marchó a probar suerte al exterior...
Dice Enrique que aún extraña a su novia de siempre, y las despedidas con beso en el zaguán, que allá se ha vuelto transparente, la gente mira a través suyo como si ni siquiera existiera de verdad...
O a veces si lo miran ... lo hacen de un modo mezquino, porque su piel y su color lo etiquetan latino...
Hoy recibí carta de Enrique se acuerdan del seco aquel, que era bueno para las damas chinas y te resolvía cualquier problema mecánico en un abrir y cerrar de ojos...?

Dice Enrique que allá le toca ofrecer su mano de obra a diario, por si alguien lo quiere contratar, que a veces sale trabajo y otras veces le toca cenar con nada, que extraña nuestro país repleto de primavera, que allá hace mucho mucho frío y que por las noches nieva...
Dice Enrique que aún extraña ese don de nuestra gente de echar la mano si algo anda mal, que allá no tiene a quién pedir ayuda y anda desorientado sin localizar ningún punto cardinal...
Hoy recibí carta de Enrique, se acuerdan del seco aquel, que vivía al fondo del pasaje, en la casa celeste...?
Pues ese Enrique, hoy recibí carta de él y al final pude notar, que la firmó con un par de lágrimas, que no pudo evitar llorar...
... por las ganas de regresar...
Esto es para ti, mi siempre sol atrapado en el pasado
Tu el que me perdías en la realidad,
Tu mi refugio de deseos seguros y constantes ....

Odorico de Pordeone, misionero italiano de origen checo, fue de esos primeros intrépidos que en cáscaras de nuez, lanzóse a las mares en 1314 y atravesó Asia desde el Mar Negro hasta las costas orientales de China, viaje en el que invirtió 14 años.
En 1944, el Dictador Maximiliano Hernández Martínez, después de la emancipación de todo el pueblo salvadoreño, con huelgas de brazos caídos, levantamientos públicos, verdaderas manifestaciones populares, entendió, que El Salvador ya no lo quería más como Jefe de Estado, que ya se había cansado del “brujo de las aguas azules”, por lo que después de aferrarse al poder … renunció en un comunicado y se despidió con esta frase …