
Equilíbrame tú que me conoces bien
que sabes cada detalle
de mi corazón y mi piel ...
rózame con tu mirada,
descubre mi ser,
ilumíname con tu amanecer.
No dejes que se vaya mi alma detrás del ayer
que tan vacío ha quedado
sin la miel de tu cobijo y tu abrazo fijo…
Acaso no has notado
que la vida se va,
abriendo y cerrando signos, historias,
asentando vidas prohibidas.
Equilíbrame con tu solvencia,
que descubres cuando me amas
cuando divulgas mi ser como libro abierto
expuesto a la censura, a críticas y dudas,
¿Cómo me expongo al amarte?
Al mostrarte cuán importante eres para mí…
Equilibra mis arrebatos, mis miedos y deseos,
porque solo contigo se ser quien soy,
solo contigo mi ser salvaje se luce,
con tus manías mi espíritu fluye
y se transforma,
en centro y fin de tus deseos y plenitudes.
¡Porque conmigo eres tú!,
desinhibido, imponente, varonil,
orgulloso y sexy, insaciable al amor.

Es increíble, la poca bola que se le ha dado al jabón en la Historia. Sea bola, barra, pastilla gel, no se nombra más que en algunos ritos paganos pre cristianos (Mesopotamia, Siglo IV).. y nada más!

Plim, Plam, Plim, Zap !! Sonidos onomatopéyicos pertinentes, dos maletas, portazo, un segundo después ...silencio, fue el último beso, te fuiste. ya no soy yo de ti ni tu de mi.
“El asesino sabe más de amor que el poeta”. (Joaquín Sabina).