
Con un hola pudimos acercarnos,
con timidez honrosa nos dimos la mano
abrazarse no era opción para este loco corazón,
sabía que volverías, que dirías que estarías para mí,
mi sexto sentido no se equivocó…
Pasaron solo dos días y quisiste tenerme
el huracán apasionado en mi interior
no me permitió resistir o abstenerme,
en mi mente te habías vuelto sorprendente
necesario y hasta te volviste mi presente.
Este terco corazón se ha empeñado
En vibrar por ti, aunque tus sueños sean pesados
Y no busquen satisfacer mi amor…
Pues siento que por mí no estarás más,
Hace cuatro días que el tímido hola no existe.
Y todo se ha vuelto rutina en ti…
NO quiero pertenecerte!
no me abraces quemando mi ilusión
quiero amarte y pertenecerte, pero no más,
si me miras y me tomas y te vas…

Hubo una época, en que las muchachas románticas soñaban con casarse con un príncipe y los hombres inteligentes soñaban con llegar a ser reyes.

Compatriota, llegó el momento de hacer Patria, consumamos producto nacional y produzcamos Salvadoreñitos!
Lluvia tropical maldita y bendita, según la época y la óptica, palabras esdrújulas con poco en común.
A saber, si llueve lindo y parejo, sin exageraciones, los campos son una fiesta y un espantapájaros para la sequía nuestra de cada día. Si llueve poco y sin ganas es una maldición para la siembra y para el termostato, porque el vapor de agua que se condensa después, vuelve la ciudad irrespirable.