
Con un hola pudimos acercarnos,
con timidez honrosa nos dimos la mano
abrazarse no era opción para este loco corazón,
sabía que volverías, que dirías que estarías para mí,
mi sexto sentido no se equivocó…
Pasaron solo dos días y quisiste tenerme
el huracán apasionado en mi interior
no me permitió resistir o abstenerme,
en mi mente te habías vuelto sorprendente
necesario y hasta te volviste mi presente.
Este terco corazón se ha empeñado
En vibrar por ti, aunque tus sueños sean pesados
Y no busquen satisfacer mi amor…
Pues siento que por mí no estarás más,
Hace cuatro días que el tímido hola no existe.
Y todo se ha vuelto rutina en ti…
NO quiero pertenecerte!
no me abraces quemando mi ilusión
quiero amarte y pertenecerte, pero no más,
si me miras y me tomas y te vas…
Ustedes se han dado cuenta, de lo extraño que resulta decir … “me voy a descansar, me voy de viaje y a un hotel”, pero que extravagantes son los hoteles! Cuando llegás, hasta se pelean por ayudarte a subir las maletas a la habitación, pero cuando te vas, no te las baja ni Dios.
- 
Es lo mejor que nos podría pasar .. pensalo, ahorraríamos mucho dinero, no tengo que ir a traer y dejarte a tu casa, porque ya dormirías conmigo, capeamos las trabazones y el dinero que ahorramos sería para la boda – le decía a mi novia, ya de 3 años de relación tratando de persuadirla a venirse a probar dormir conmigo un par de noches.
Carlos y Cristal, ambos totales novatos en la materia, novios desde casi niños, llegaron al motel media hora antes de lo que ambos habían planeado.