Llegamos al borde de la locura
Todo inició en un abrazo contigo,
más veloz aún el sentimiento
que la emoción ...
Eras tú, uno conmigo y no,
No quise resistirme al suspiro
enamorado
No quise detenerme al deseo galopado.
Mi corazón palpitó a toda prisa
Y mis suspiros al por mayor escapaban
Con tu hermosa majestad de hombre
Y tu ternura lista a flor de piel
No había manera de escapar
De tan hermosa forma de amar
Tus ojos dulces me obligaron a deslizar
Pieza por pieza mi vestido.
No hubo en ello resistencia,
Tus manos, apoyo incondicional
Para el proceso sin miedo avanzar,
con tus labios en mi cuello sin poder esperar…
Tus labios con besos tibios
A pesar de los nervios del momento
Me dieron seguridad
Dando holgura al amar…
Quiero recordar perfectamente
Este momento para no olvidar,
tu abrazo quedó estampado en mi,
aprisionando mi corazón, para siempre a tu amor.
Mi vientre te recibió placentero
Y tu lascivia se consumó en un beso intenso,
Tus manos recorrieron mi cuerpo
Que entre respuestas ahora es tuyo.
A la noche nos vence el cansancio de amar
será mañana a la misma hora, al caer el sol
con mi ansia de mujer, de morir en tus brazos,
instante grato …
… hermoso, tú, sutil ocaso.

Una noche de lluvia, el reloj marcaba la transición del 3 al 4 de mayo de 1949, en esa noche fatídica, Italia perdió a su máximo campeón de futbol hasta esa fecha, el Torino FC, y base de su selección nacional, todo eso en un solo avión …
en una sola tragedia,
la tragedia de Superga..
Empecé a trabajar antes de cumplir 18, por cuello y por necesidad, quería seguir la Universidad y el dinero no alcanzaba en casa para mi futuro, el que me trazaba, como Biólogo Marino (“Biólogo marino? – me decía mi papá – de que vas a trabajar? Limpiando peceras?”).

Digo yo, y dicen muchos … y si nos tranquilizamos? Si nos ponemos a pensar un segundo, y le hacemos frante a esta pandemia con calma, con Dios en nuestros corazones, con nuestra identidad salvadoreña a flote?