Llegamos al borde de la locura
Todo inició en un abrazo contigo,
más veloz aún el sentimiento
que la emoción ...
Eras tú, uno conmigo y no,
No quise resistirme al suspiro
enamorado
No quise detenerme al deseo galopado.
Mi corazón palpitó a toda prisa
Y mis suspiros al por mayor escapaban
Con tu hermosa majestad de hombre
Y tu ternura lista a flor de piel
No había manera de escapar
De tan hermosa forma de amar
Tus ojos dulces me obligaron a deslizar
Pieza por pieza mi vestido.
No hubo en ello resistencia,
Tus manos, apoyo incondicional
Para el proceso sin miedo avanzar,
con tus labios en mi cuello sin poder esperar…
Tus labios con besos tibios
A pesar de los nervios del momento
Me dieron seguridad
Dando holgura al amar…
Quiero recordar perfectamente
Este momento para no olvidar,
tu abrazo quedó estampado en mi,
aprisionando mi corazón, para siempre a tu amor.
Mi vientre te recibió placentero
Y tu lascivia se consumó en un beso intenso,
Tus manos recorrieron mi cuerpo
Que entre respuestas ahora es tuyo.
A la noche nos vence el cansancio de amar
será mañana a la misma hora, al caer el sol
con mi ansia de mujer, de morir en tus brazos,
instante grato …
… hermoso, tú, sutil ocaso.

La foto habla sola … 1972, New York, una de las tantas manifestaciones de veteranos de Vietnam (que recién iniciaban) une a dos compañeros de armas, dos colores de piel y un mismo cartel, ambos expusieron su vida por un mismo país …
Cuando Magdalena tenía 14 años pensaba que el mundo no era injusto. Que íba a vivir hasta viejita y que lo peor que le podía pasar era que su mamá (mujer de carácter férreo) no la dejase ir a alguna fiesta con el “noviecito rubio de ojos azules y con dinero” que algún día habría de aparecer.

En aquellos dorados sesentas, cuando la TV todavía era un elemento selectivo, lejos del alcance de nuestros confines proletarios, barrios obreros de mucha gente y pocas esperanzas, donde los sueños siempre quedaban postergados para fin de mes y de ahí para nunca ...