Hasta este momento, todo hermoso, irreal, casi intangible, me había desacostumbrado a que me quisieran, a que alguien me diera una muestra de afecto, y está bien … me encanta, es literalmente un sueño que varias veces, solo en esta cama ya había soñado ...
Puede, así es, crecer con el tiempo, no apuremos, no empecemos a trotar, sin haber siquiera caminado, sos preciosa, te lo reitero, pero yo he estado solo tanto tiempo que tiempo es lo que tengo de sobra …
Yo sé que hay decenas de hombres que hubieran dado la vida por este momento nuestro … contigo, pero no me apures …
No me ahogues, ni sofoques, entiendo tu necesidad de cariño y la mía probablemente es mucho más intensa que la tuya, ésta es tan sola nuestra vez primera y sobran palabras, pueden ser mal dichas, sobre sábanas revueltas, podemos equivocarnos, precipitarnos …
Y eso no significa que este presente no esté totalmente lleno de futuro, solamente que hay pasados … y a veces aun lastiman …
Yo tengo derecho a permanecer en silencio, nada me obliga a decirte inmediatamente algo tan importante como un “te quiero” …
No murmuremos, ni especulemos sobre nuestras mutuas soledades, hablar menos nunca está de más, no estorbemos a este hermoso silencio que se forma entre nuestras respiraciones agitadas …
…ese silencio tiene muchísimo que decir …
No nos torturemos hablando de mañana, dejemos mañana para mañana, se ocultan universos en diversos rincones de esta cama, tengo frases, canciones, poemas … pero por ahora dejemos hablar al silencio … que es sabio.
Yo tengo derecho a permanecer en silencio, nada me obliga a decirte inmediatamente todo lo lindo que siento hasta que esté completamente seguro…
Hasta que haya superado mis monstruos, mis grises, mis miedos, mis dolores, mis rencores, mis sinsabores …
Yo tengo derecho a permanecer en silencio, nada me obliga a decirte inmediatamente algo tan importante como un “te quiero” …
… aún.
Recordarán que en la escuela (los que fuimos, no los que “chabelearon” el diploma de 6o grado), leíamos aquello de que …
“Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos.” Platero y yo. J.R.J.
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- "" Perdón Weston, que me dijiste? Con el ruido de todos estos cowboys en esta cantina, no se oye nada - dijo Emily, la hermosa cantinera de este salón de vaqueros de paso al sur de Utah, por donde hacían parada todos los buscadores de oro camino a California.

…con tan mala suerte, que se salvó, matando 24 pasajeros. Ese debió haber sido todo el título de este post, pero demasiado largo que nos narra un triste y luctuoso hecho de la vida real.