
Al cambiar la página
la escena se desvanece
se pierde
se disuelve...
hace un “fade” a azul.
Todo lo que alguna vez soñé
se desvanece a su vez
fuiste mía
tres noches y dos días
no me queda claro
donde perdí tu amor
o peor aún
si alguna vez, en realidad lo encontré.
Sabíamos algo
cada uno del otro
no demasiado, quizás …
pero suficiente para intentar.
Y nuestras miradas
se cruzaron
se hablaron
se entrelazaron
y no hizo falta nada más …
Porque sin demasiado preámbulo
sin demasiada conversación
tu cuerpo denunció que necesitaba del mío
y mi alma necesitada de afecto
simplemente lo aceptó
pero fui tejiendo historias en tus poros
fui formando ilusiones en tu piel
demasiado rápido para ser verdad
demasiado lento para siquiera intentar …
Porque tu venías huyendo de algo
de algo llamado soledad
pero una soledad muy concurrida
donde siempre hubo un alguien
y yo nunca supe
nunca me enteré.
Por eso en los albores
de la noche tercera
cuando tu teléfono sonó
y te soltaste presta de mi brazos
para saltar a tu cartera
y desnuda sobre mi cama
al tomar la llamada
se dibujó una sonrisa desconocida en tu cara
supe inmediatamente
que tu vida a la mía…
le era ajena.
Vestirse, un beso, marcharte
fue cuestión de un minuto
me quedó el silencio
fiel compañero
me quedó el vacío
que al fin y al cabo siempre fue mío
me quedó tu cuerpo
entre las sábanas dibujado
mi auto estima
cada vez menor aunque nunca fue mucha
tu perfume que se diluye
en cada día de ausencia
y tu bloomer colgado …
en la ducha.

Que todos estamos locos, es un hecho, pero no vaya a creer que este estado de locura es privativo del Siglo XXI … para nada …por eso me he propuesto comenzar a contar historias reales, que de tan ciertas, hasta parecen mentira ... pero sucedieron! Estas son las crónicas del disparate.

Con motivos de mi conocida arrogancia, prepotencia, alta estima de mí mismo y presto a acercarme a los sesenta años, poseedor de todo el dinero y los recursos que se necesitaban, decidí perpetuarme, darme continuidad inmortal y crear (o sea no crearlo yo, sino que darle a un grupo tecnológico importante y avanzado) la tarea de crear otro yo.

Al fin y al cabo, no nos creamos los Reyes del Universo, ni la quintaescencia del último Multiverso conocido … ni el último ventoso de Elvis antes de derrumbarse en el baño. solo somos microorganismos unicelulares. Bacterias …