
A la luna le gusta cantar
cuando todos nos dormimos ...
En la otra mitad del planeta
nuestras antípodas
el sol fríe los cerebros asiáticos
pero la Luna nos canta de noche
ella canta de canciones que hablan de ciclos
ciclos de vida y muerte,
ciclos de Amor e Indiferencia …
y sobre todo de indiferencia.
.
La indiferencia tuya que hace que mi corazón duela,
y así, a veces, en lugar de cantar,
ella llora … porque me ve llorar …
Sentirse impotente tan lejos de la Tierra,
ella no sabe cuánta luz trae al vacío cielo azul profundo de la noche.
ella no sabe que cuando me siento impotente
pero llora conmigo
por solidaridad

Su luz aparentemente fría y distante,
me trae calor.
aunque tu estès lejos
Su canto aún resuena en el corazón de quien sabe escuchar.
ella nunca está indefensa,
Porque su luz de luna me ayuda a sentirme protegido
sus lágrimas,
son las mismas que se deslizan por mi mejilla,
Y entonces,
sé que no estoy solo.
O al menos, menos solo de lo que pensaba
No estamos solos,
porque su luz brilla
en todas partes de la Tierra,
y llora compañera …
… llora como yo lloro tu ausencia

Por qué nuestro cuerpo toma sus propias decisiones sin siquiera consultarnos? Que acaso no somos parte de nosotros mismos? De donde y de cuando acá esta irreverencia de hacer lo que les da la santísima gana sin preguntar?

@Clau_Cristal escribe.
No le voy al FAS, SOY FAS, que es algo distinto. Le voy al Bayern Münich, al Borussia Dortmund, a la Juventus, al Liverpool, al Atlético de Madrid, al Sevilla, al Paris Saint-Germain...pero de ser, soy solo FAS.

Nuestras divinas y archiqueridas madres amorosas siempre buscan que nosotros, sus hijos, en nuestra más tierna infancia y adolescencia, seamos buenos, obedientes y disciplinados y sobre todo nos protegen de toda situación para así evitar que no suframos … a veces se les pasa un “poquitititito la mano”