
Mutua necesidad de entregas completas, somos tu y yo
deseos enredados en la magia de un encuentro, solo contigo
el susurro del silencio, desnudando nuestros vicios de placer,
Besos perdidos entre tu piel y mi piel,
así es de loco este momento, nuestro momento,
Insistente, persistente y paciente
este deseo de carácter permanente,
que el tiempo no detiene, no detuvo,
y quién sabe si podrá parar algún día…
Mientras vemos que pasa,
Aquí estoy, aquí estas insistentemente solo tú,
Invadiendo mi mente, mi mundo, mi espacio y mi deseo,
Arrebatando mis temores en una entrega más,
Haciendo certera la complicidad por decisión, un día más
Insistentemente solo tu
Entras de nuevo y transitas en mis noches de deseos,
Esos que son tan reales,
como los sueños que parecieron perdidos,
Insistentemente siento, te siento cada vez más…
Para leerte un deseo en la piel, para sentirte un poco más en líneas,
¿Y Cómo parar?
Si no se puede, porque es imposible
sí insistentemente, habitas en mi piel que es adicta a tus labios,
desde siempre
Y mis labios adictos a tu boca, que se mueren sin tu entrega,
Porque ansían sentir el roce de tu piel, y tu desnudez total
De hombre de entrega, lleno de placer que lleva tu luz.
Insistentemente solo tu
con tu magia, navegando dentro de mi una vez más
Insistentemente necesito sentirte a ti.
insistentemente solo tu.
Alguna vez llevó a algún (a) novio (a) a cenar al “Gran Bonanza” sobre el Bulevar de los Héroes con entrada extra por la primera poniente.
Todas las palabras que nunca dijimos …
Todos los “te quiero” que no nos animamos a pronunciar …
Todos los grandes proyectos que nunca iniciamos
El 5 de octubre de 1921, al llegar a El Salvador los primeros sacerdotes de la congregación de le los Somascos, les fueron otorgadas una serie de parcelas para el desarrollo de proyectos educativos y religiosos en nuestro paisito de hace casi 99 agostos.