
Mutua necesidad de entregas completas, somos tu y yo
deseos enredados en la magia de un encuentro, solo contigo
el susurro del silencio, desnudando nuestros vicios de placer,
Besos perdidos entre tu piel y mi piel,
así es de loco este momento, nuestro momento,
Insistente, persistente y paciente
este deseo de carácter permanente,
que el tiempo no detiene, no detuvo,
y quién sabe si podrá parar algún día…
Mientras vemos que pasa,
Aquí estoy, aquí estas insistentemente solo tú,
Invadiendo mi mente, mi mundo, mi espacio y mi deseo,
Arrebatando mis temores en una entrega más,
Haciendo certera la complicidad por decisión, un día más
Insistentemente solo tu
Entras de nuevo y transitas en mis noches de deseos,
Esos que son tan reales,
como los sueños que parecieron perdidos,
Insistentemente siento, te siento cada vez más…
Para leerte un deseo en la piel, para sentirte un poco más en líneas,
¿Y Cómo parar?
Si no se puede, porque es imposible
sí insistentemente, habitas en mi piel que es adicta a tus labios,
desde siempre
Y mis labios adictos a tu boca, que se mueren sin tu entrega,
Porque ansían sentir el roce de tu piel, y tu desnudez total
De hombre de entrega, lleno de placer que lleva tu luz.
Insistentemente solo tu
con tu magia, navegando dentro de mi una vez más
Insistentemente necesito sentirte a ti.
insistentemente solo tu.
Parece hasta cuento que sea el mismo país, el nuestro, que es incapaz hoy de proteger y dar seguridad a sus ciudadanos y dse contradice descaradamente sobre su hipopótamo, el que a mediados del siglo XIX ansiaba cultura, pedía cultura, podía pagar cultura (auge del añil y entrada del café) …

Recientes descubrimientos hechos por el famoso arqueólogo inglés Prometeus Bridgestone (conocido por sus llantas, dado su peso superior a las 300 libras) en las investigaciones que se realizan en el Río Tomayate …

Nuestro fútbol nacional, al cual tratamos de revestir de características “profesionales” no ha muerto, pero está más o menos como el pez que acabamos de pescar y tiramos al fondo de la lancha para que pegue sus últimas bocanadas y muera …