
Mutua necesidad de entregas completas, somos tu y yo
deseos enredados en la magia de un encuentro, solo contigo
el susurro del silencio, desnudando nuestros vicios de placer,
Besos perdidos entre tu piel y mi piel,
así es de loco este momento, nuestro momento,
Insistente, persistente y paciente
este deseo de carácter permanente,
que el tiempo no detiene, no detuvo,
y quién sabe si podrá parar algún día…
Mientras vemos que pasa,
Aquí estoy, aquí estas insistentemente solo tú,
Invadiendo mi mente, mi mundo, mi espacio y mi deseo,
Arrebatando mis temores en una entrega más,
Haciendo certera la complicidad por decisión, un día más
Insistentemente solo tu
Entras de nuevo y transitas en mis noches de deseos,
Esos que son tan reales,
como los sueños que parecieron perdidos,
Insistentemente siento, te siento cada vez más…
Para leerte un deseo en la piel, para sentirte un poco más en líneas,
¿Y Cómo parar?
Si no se puede, porque es imposible
sí insistentemente, habitas en mi piel que es adicta a tus labios,
desde siempre
Y mis labios adictos a tu boca, que se mueren sin tu entrega,
Porque ansían sentir el roce de tu piel, y tu desnudez total
De hombre de entrega, lleno de placer que lleva tu luz.
Insistentemente solo tu
con tu magia, navegando dentro de mi una vez más
Insistentemente necesito sentirte a ti.
insistentemente solo tu.

Los cazadores-recolectores, con quienes empieza la Historia del Mundo allà por las Mesopotamias , no tenían dinero. Cada banda cazaba y fabricaba casi todo lo que se necesitaba, diferentes miembros del grupo pueden haberse especializado en diferentes tareas, pero compartían sus bienes y servicios a través de una economía de canje, favores y obligaciones.

Esta es la nonagésimo séptima noche de un universo aproximado de 4000 noches y contando, que las yemas de mis dedos tratan de llegar al puerto de tu piel, en estas madrugadas frías y húmedas, cuando un abrazo es refugio, cuando una caricia abriga y amiga … sin éxito.