
Sopla un viento del este
en tu mejilla oeste
y borra las lágrimas que no te mereces
El caso de siempre
tu corazón sangrando
una vez más …
Cierto que es cierto
la gente murmura
mi norte no piensa
y mi sur no especula …
Cualquier paso en falso
acarrea blondas consecuencias …
y te hace llorar …
Y te ruego me des
mi segunda segunda oportunidad
un amor como el nuestro
merece un intento más …
Y te ruego me des
mi segunda segunda oportunidad
Antes que todo se hunda
mi segunda segunda oportunidad
Solo soy un ser humano
Más carne que hueso
Más instinto que seso
Más impulso que cerebro ..
Tú sigues siendo
sencillamente perfecta
tu único defecto …
Soy yo …
Puede que mis palabras
no me devuelvan a tus brazos
quizás
pero sé que voy a obligarte a pensar
Y te ruego me des
mi segunda segunda oportunidad
un amor como el nuestro
merece un intento más …
Y te ruego me des
mi segunda segunda oportunidad
Antes que todo se hunda
mi segunda segunda oportunidad …
A lo largo de los siglos, desde antes de la predominancia de los Iberos (nombre que se les da a los nativos a las orillas del Río Ebro), la zona de Emporio, colonia fenicio/griega enclavada en el Mediterráneo al norte de lo que se llamó Barcino, Badalona y hoy Barcelona, fue desde siempre, una zona muy independiente de lo que pasaba en España (Hispania Ulterior) al sur oeste y Francia al norte.

Con motivos de mi conocida arrogancia, prepotencia, alta estima de mí mismo y presto a acercarme a los sesenta años, poseedor de todo el dinero y los recursos que se necesitaban, decidí perpetuarme, darme continuidad inmortal y crear (o sea no crearlo yo, sino que darle a un grupo tecnológico importante y avanzado) la tarea de crear otro yo.
Todas las mañanas temprano, voy a dejar a mis hijos a la escuela, muy bien , temprano, entran con cara de resignación, arrastrando los pies y cargando esas mochilas que parecen las que llevaban los astronautas del Apolo XI y murmuran aun medios dormidos :