
Sopla un viento del este
en tu mejilla oeste
y borra las lágrimas que no te mereces
El caso de siempre
tu corazón sangrando
una vez más …
Cierto que es cierto
la gente murmura
mi norte no piensa
y mi sur no especula …
Cualquier paso en falso
acarrea blondas consecuencias …
y te hace llorar …
Y te ruego me des
mi segunda segunda oportunidad
un amor como el nuestro
merece un intento más …
Y te ruego me des
mi segunda segunda oportunidad
Antes que todo se hunda
mi segunda segunda oportunidad
Solo soy un ser humano
Más carne que hueso
Más instinto que seso
Más impulso que cerebro ..
Tú sigues siendo
sencillamente perfecta
tu único defecto …
Soy yo …
Puede que mis palabras
no me devuelvan a tus brazos
quizás
pero sé que voy a obligarte a pensar
Y te ruego me des
mi segunda segunda oportunidad
un amor como el nuestro
merece un intento más …
Y te ruego me des
mi segunda segunda oportunidad
Antes que todo se hunda
mi segunda segunda oportunidad …

(“El día que la mierda tenga valor, los pobres nacerán sin culo” Gabriel García Márquez).

Cuando soviéticos y estadounidenses se dieron la mano en lo que quedaba de Berlín, en 1945, con Hitler muerto en su bunker y tal cual reza el dicho, “muerto el chucho, muerta la rabia”, era muy pero muy poco, lo que estos “aliados” podían hacer en un futuro con mentalidades políticas tan dispares.
El enamorado, despechado y abandonado, aquel que entregó su vida por amor y espera en vano el regreso del amor que se fue, el que masculla versos y canciones sin sentido sintiéndolas y entabla pláticas con el cielo falso, mira fotos viejas y se pone a llorar ...