


Estando desempleado la mente se te llena de ideas unas buenas y otras malas, por no decir que algunas son peores, la desesperación por encontrar otro trabajo me tenía algo agobiado, era obvio que tendría que buscar uno y rápido, ya que la indemnización que me dieron del trabajo anterior estaba por dar sus últimos suspiros.

Con motivos de mi conocida arrogancia, prepotencia, alta estima de mí mismo y presto a acercarme a los sesenta años, poseedor de todo el dinero y los recursos que se necesitaban, decidí perpetuarme, darme continuidad inmortal y crear (o sea no crearlo yo, sino que darle a un grupo tecnológico importante y avanzado) la tarea de crear otro yo.
Por motivos de mi conocida arrogancia, prepotencia, alta estima de mí mismo y presto a acercarme a los cincuenta años, poseedor de todo el dinero y los recursos que se necesitaban, decidí perpetuarme, darme continuidad inmortal y crear (o sea no crearlo yo, sino que darle a un grupo tecnológico importante y avanzado) la tarea de crear otro yo.