
Mi vida está hecha un desastre
con tendencia a empeorar
casi nada funciona como debe
el resto funciona mal …
Y de pronto rauda, inclemente
Mujer de mis sueños
apareces entre la gente
reconstruyendo lo poquitito que
quedaba de mí…
Mujer, cielo, perfecta
Como entraste sin tocar a mi puerta?
Como fuiste a parar a mi cerebro
donde está prohibido estacionar?
Pero has logrado que desde mis cenizas
regresen a mí
mis ganas de vivir
mi última neurona es para ti…
Para ti
Para ti mi última neurona
la sombra que proyecta mi persona
y toda mi razón para vivir
Quiéreme
porque aun desde los escombros
con amor y poniendo el hombro
se puede reconstruir…
Inmenso amor amor amor
que estás haciendo en mi cabeza?
Amor amor amor
como llegaste sin darme cuenta ?
Mi vida está hecha un desastre
con tendencia a empeorar
casi nada funciona como debe
el resto funciona mal
pero aun desde el fondo del pozo
se me ha visto sonreír
…. mi última neurona
te pertenece a ti.

Es más, un problema, que un favor el que te hacen cuando te regalan una caja de bombones … póngase a pensar, alguien va a Guatemala y te trae que una caja de “canillitas”, pudiendo traerte una botella de Ron Venado, que era todo lo que uno estaba esperando, fácil, se destapa, se compran limones y coca cola en la tienda, hielo y uno procede a disfrutar el regalo con el agasajado …

En nuestro país existe una rara calificación que se utiliza para darnos taco de cierta cualidad excepcional que podríamos llamar la “viveza guanaca”, si realmente el término “guanaco” no se nos viniera en caída tan peyorativa desde hace unos 40 años.

De todos los héroes de mi infancia, nunca fui muy adepto a Supermanes ni Batmans ni Capitanes América, aunque mi incipiente pubertad me hacía un poco “fan” de la Mujer Maravilla, por razones hormonales obvias, mi “héroe” particular era mi tío Heráclito.