logo

imagesHR4Y5ZB4

Mi vida está hecha un desastre

con tendencia a empeorar

casi nada funciona como debe

el resto funciona mal …

Y de pronto rauda, inclemente

Mujer de mis sueños

apareces entre la gente

reconstruyendo lo poquitito que

quedaba de mí…

 

Mujer, cielo, perfecta

Como entraste sin tocar a mi puerta?

Como fuiste a parar a mi cerebro

donde está prohibido estacionar?


Pero has logrado que desde mis cenizas

regresen a mí

mis ganas de vivir

mi última neurona es para ti…

 

Para ti

Para ti mi última neurona

la sombra que proyecta mi persona

y toda mi razón para vivir

 

Quiéreme

porque aun desde los escombros

con amor y poniendo el hombro

se puede reconstruir…

 

Inmenso amor amor amor

que estás haciendo en mi cabeza?

Amor amor amor

como llegaste sin darme cuenta ?

 

Mi vida está hecha un desastre

con tendencia a empeorar

casi nada funciona como debe

el resto funciona mal

pero aun desde el fondo del pozo

se me ha visto sonreír

 

…. mi última neurona

       te pertenece a ti.

Otros Posts

Qué hacer si nos regalan una caja de bombones?

e9ba21e90c6cb67ddca7ac0033dce5cb

Es más, un problema, que un favor el que te hacen cuando te regalan una caja de bombones … póngase a pensar, alguien va a Guatemala y te trae que una caja de “canillitas”, pudiendo traerte una botella de Ron Venado, que era todo lo que uno estaba esperando, fácil, se destapa, se compran limones y coca cola en la tienda, hielo y uno procede a disfrutar el regalo con el agasajado …

Somos buxos !

38a8c75a7996f14b6cbc540897b75cd21311180746275381

En nuestro país existe una rara calificación que se utiliza para darnos taco de cierta cualidad excepcional que podríamos llamar la “viveza guanaca”, si realmente el término “guanaco” no se nos viniera en caída tan peyorativa desde hace unos 40 años.

Tío Heráclito

2017112512281783968

De todos los héroes de mi infancia, nunca fui muy adepto a Supermanes ni Batmans ni Capitanes América, aunque mi incipiente pubertad me hacía un poco “fan” de la Mujer Maravilla, por razones hormonales obvias, mi “héroe” particular era mi tío Heráclito.

© Daniel Rucks 2026