
Le pregunté a la noche por tí y no me daba referencia, le di todas las referencias tuyas por si te encontraba, Al encontrarte solo le dije que te dijera que hay alguien que pregunta por tí que te recuerda a mares y que llora a océanos tu ausencia.
Que ese lugar especial se rompió de su corazón donde guardaba bellos momentos, sus sonrisas allí están guardadas esas sonrisas q disfrutaba verlas cada momento en que te veía, le recordé de tus camanaces y otras referencias que yo sabía.
Esa parte del corazón que me falta y donde tú tienes el complemento donde aun me encuentro en esta terraza esperando q la noche llegue y me diga donde te encuentras para encontrarme contigo nuevamente; pero veo que no te encontró o no me quiso decir … si te había encontrado.
Aún me encuentro en esta terraza donde le conté a la noche acerca de ti y que si te veía me diera referencias sobre tí.
La noche no me dijo nada …
y yo aquí sigo preguntándome
donde estarás?
Era un El Salvador, provincial, rústico, tan solo emergiendo de la barbarie a la civilización, bajo la tutela de la Corona Española, parte de una Capitanía General de Guatemala, chapines que nos llevaban un “hambre terrible” y estaban convencidos de que todos los territorios de la Capitanía les correspondían. Falso.

Al fin tenemos una excusa distinta a “yo pasando iba y estos … a saber … la agarran con uno”, que decora los noticieros de nuestras radios y TV cada vez que atrapan a un ladrón, hoy la onda son los genes.

Jacinto Pichimahuido, profesor de Ciencias en una Institución Educativa del país, se enamora visceralmente de una Instructora de Artes que trabaja en la misma secundaria, y estudia por medio de generosas becas, por eso ella se llama … Re – Beca …