
La distancia marcó tanto pero no lo suficiente,
la ausencia impuso momentos pero no aniquiló
la fuerza vibrante de la pasión,
porque en el silencio más profundo llegaste
te quedaste tal vez en el sueño interminable..
De esa historia que en la vida se guarda
como el tesoro más valioso
que se vuelve secreto,
en mi sueño como siempre yo en ti
volvi a ser yo..
y en esos sueños te invité a venir
a la fiesta donde son tus besos los que
me calman el alma, me llenan de fuerza
y termino siempre yo en ti o en tu recuerdo
viviendo la fantasía perfecta
que me provoca decirte que al final
de tantas vueltas , tu mi condena ideal
sigues siendo el portador de las caricias
que me despeinan las tristezas,
y reparan los deseos …
siempre yo en ti,
vuelvo a renacer
mientras mis besos guardados para ti
rebalsan de ansias por llenarte de la
esencia perfecta para ser
siempre yo en ti.
Juliane Koepcke tiene una de las historias de supervivencia más impresionantes y fascinantes de la selva amazónica. Una increíble buena fortuna, una determinación para sobrevivir y algunos conocimientos básicos de supervivencia aprendidos de su padre jugaron un papel crucial en su relato milagroso.
Para el primer beso, según vimos ayer en este mismo blog, todo se sabe pero nada se conoce … necesitamos un Manual de Instrucciones !
Oscarito, era chiquito muy chiquito, vivía con su padre ( al menos así le llamaba él) que era muy pero muy viejito, y estaba muy enfermo … (al menos eso decían en el pueblo, la verdad nadie la sabía).