La distancia marcó tanto pero no lo suficiente,
la ausencia impuso momentos pero no aniquiló
la fuerza vibrante de la pasión,
porque en el silencio más profundo llegaste
te quedaste tal vez en el sueño interminable..
De esa historia que en la vida se guarda
como el tesoro más valioso
que se vuelve secreto,
en mi sueño como siempre yo en ti
volvi a ser yo..
y en esos sueños te invité a venir
a la fiesta donde son tus besos los que
me calman el alma, me llenan de fuerza
y termino siempre yo en ti o en tu recuerdo
viviendo la fantasía perfecta
que me provoca decirte que al final
de tantas vueltas , tu mi condena ideal
sigues siendo el portador de las caricias
que me despeinan las tristezas,
y reparan los deseos …
siempre yo en ti,
vuelvo a renacer
mientras mis besos guardados para ti
rebalsan de ansias por llenarte de la
esencia perfecta para ser
siempre yo en ti.
(Basado en una antigua leyenda de Teotihuacán, sobre el pleito entre el ayotochli y el huexolotl).
Recibimos con gran alborozo, la habitual contribución del Dr. Epanimondas Tétrico, profesor de lenguas, doctorado en Esperanto, quien por tercer año consecutivo nos manda su habitual tropicalización de los clásicos villancicos de final de año, adaptados a las circunstancias de nuestro país …en la misma época.