
Hoy te encontré sencillamente distinta, no más bella ni más mía …distinta, como que aquella frase de mi madre “de vez en cuando, es bueno extrañarse un poco …” cobrara todo su valor y sentido.
Distinta, radiante, tal como si la ausencia y las distancias, aniquiladoras de recuerdos y otras instancias, te diesen nuevos bríos, brillos, resplandores y atardeceres a tus ojos, que sentí que hasta me miraban diferente, a pesar de que no he dejado de ser yo tú, y tu mi yo.
Y las ausencias convocan a presencias y proximidades, de piel, de labios, de besos y cuerpos, a gastárselos todos, a comerse a besos … y hacer el amor, hacer el amor hasta reventar si es posible … porque eso, eso es vida.
Sabés que sería lindo?
Subirse a un automóvil cualquiera, a velocidad vertiginosa, imprecisa, así como los de Casa Presidencial que manejan como si fueran los dueños del país y atropellan gente a diario, desde las épocas de aquellas caravanas de la muerte … y quitando toda la parte sangrienta, que los enamorados no somos esa clase de gente, huir, escapar de todo este cúmulo de alambres, cemento y mierda que es esta ciudad y encontrar un refugio, cualquiera, en medio de una montaña, o en una playa escondida, ocultos …
Alejarnos los dos de la mirada de todos los demás y regodearme en esas formas femeninas, que son las tuyas, las de siempre, las tan amadas y deseadas que hoy encontré sencillamente … distintas, y renovar los votos de amor, con una cabaña, un colchón, y un par de aves silvestres como testigos …
escapar
huir
porque la nostalgia existe y deja huella
y hacer el amor… hacer el amor hasta reventar si es posible
… porque eso, eso es vida.
No te cambia la personalidad, aunque te cambies la camiseta, calzoneta, silueta, falso profeta, pizpireta, poco de poeta, mucho de coqueta, no te cambia el cerebro aunque te agregues 3 centímetros de nalgas y 2 números de tetas, sos la misma zoqueta, inquieta, que fuiste en los noventa …

Se calcula que a lo largo de su vida, mandó ejecutar al menos 57 000 personas, se le conoce más por sus seis esposas … pero sabían que mandó hervir a un adversario hasta su muerte ?

Bien lo decía aquella canción de Johnny Ventura, cuando contaba que una pareja, para comunicarse si tenían o no “ganitas de aquello” pitaban … hasta que se ponían de acuerdo si si o si no … “Pitaste?”.