
De pronto usted aparece, resplandece, pone luz al día y me ilumina la existencia …sin previo aviso ni anestesia, en medio del caos laboral o en medio del tráfico, de planillas, expedientes pendientes o semáforos eternamente en rojo que nos dejan ventanilla a ventanilla …
De pronto usted emerge de esta artificialidad obsoleta, con su naturalidad encantadora, tan mujer y tan perfecta y me habla, y me dice, y yo … que suelo carecer de palabras en el momento justo y encuentro las palabras justas dos horas después de que te hayas marchado, balbuceo, mastico incoherencias y quiera decirte cincuenta mil cosas que he pensado en el interín … y no me salen más que las tres frases estúpidas de siempre.
De pronto usted aparece, sin razón aparente … y aunque se vaya … me queda dando vueltas en la mente …
Y yo me sumerjo en finales de mes, en hacer que paguen los que me deben para pagarles a los que me cobran, me cobra Hacienda y me debe el Gobierno, me mienten con la reducción de tasa de homicidios cambiando un Director de Medicina Legal por uno más condescendiente y los muertos siempre los sigue poniendo el pueblo, me mienten con el crecimiento de la economía y la gente vive de prestado y sin la menor esperanza de devolver más que las gracias … y es suficiente.
Pero en medio de todos mis grises, un resplandor me devuelve las ganas de seguir luchando, porque de pronto usted aparece y todo lo negativo se conmueve …
Puede ser confusión, mi vano apego a una ilusión, o tal vez el producto de mi mente demente … pero de pronto usted aparece, y el día se tornó diferente.
De pronto usted aparece ..
… de la nada
… del nunca
… o
en su defecto
del siempre.
El asunto de los zapatos con tacón alto, o plataforma parece que es mucho más antiguo de lo que creíamos y es usado, en primera instancia … por hombres!
De la Historia se originan las leyendas y las leyendas dan origen a la Historia, y en otros casos, Historia y leyenda se conjugan en un suceso en común, una guerra y un esférico en disputa: una número 5 de gajos de cuero.

Hubo una época, en que las muchachas románticas soñaban con casarse con un príncipe y los hombres inteligentes soñaban con llegar a ser reyes.