
Tengo miedo de los monstruos
los que habitan mi cabeza
se trasladan a la tuya …
y mis monstruos
nefastos
nauseabundos
infectos
te hacen llorar …
Tan mujer y tan perfecta
tu único defecto amor
… soy yo
Pero a pesar de mis pesares
quiero pedirte un favor.
Quitame las penas de amor
Despename
Llevate las angustias de mi mente
por favor …
Desangustiame
Quítame las dudas
las más densas
más oscuras
dame un salvoconducto para sonreír
Regalame un poquito de paz …
Desdúdame
Despename
Hasta las hormigas mueren en pareja
juntas, cuando el pie asesino acecha …
Respírame
Dame razones para sentir que vivir
vale la pena
Desdúdame
despójame de incertidumbres …
Por un instante fuimos tu y yo
un segundo nada más …
y me invade la nostalgia Dios !
pero ya no sé llorar …
Estos son testimonios interesantes, divertidos, “levemente” retocados de alumnos de 3os y 4os grados, dando una opinión escrita acerca de sus profesores y profesoras (como se dice en el nuevo dialecto Bolivariano, idioma oficial que se habla en las esferas gubernamentales del país).

Un día de estos, hace años ya, unos cuantos a decir verdad, estando con toda la familia en misa, esas misas para niños que ponen a los chiquitos adelante y el sacerdote que no se las quiere tirar de el “Steve Jobs de la teología” habla en lenguaje coloquial, Monseñor Delgado (que lo maneja muy bien) trataba de explicar a los niños las diferencias entre el cielo y el infierno, el bien y el mal, entre “arriba y abajo”, empezó a preguntar a los niños si preferían ir “arriba o abajo”.
Hay películas, series, algún documental que habla sobre este tema, o temas similares, la gran mayoría, son ficción, temas similares fueron hechos novelas y de ahí a cine, que como hemos dicho varias veces, se “especializa” en modificar la Historia para hacerla atractiva a su público … pero hay mucha gente que considera verdad lo que exponen las pantallas y nunca tocan un libro.