
Llegamos, llegué, llegaste tarde a una vida que era única y exclusivamente nuestra ...
Porque fuimos creados, creado, creada para pertenecernos y nunca para ignorarnos que es una manera muy dolorosa de pertenecerse.
Pero no coincidimos, coincidí, coincidiste con el tiempo en el que te buscaba donde yo andaba perdido, pedía clemencia a la vida y suplicaba amor a las piedras.
Y apareció, aparecí, apareció alguien que no eras tú, y por aquello de la insondable, diabólica, extenuante necesidad de afecto, recaló en mis brazos con una peligrosísima tendencia a quedarse, y en efecto ... se quedó.
Entonces ahora miramos, miro, miras como el futuro pasó de largo en nuestro presente por no haber sido lo suficientemente perspicaces de coincidir en nuestros pasados, y no podemos, puedo, puedes atribuirle el error más que a nosotros mismos y nuestras mascaras... yo, la que uso para plantearle al mundo exactamente quien no soy y tú... la que usas para protegerte del mundo porque es peligroso andar por ahí mostrando como eres ...
Mostrando que eres tierna a pesar de los disimulos, expresiva a pesar de los escondites faciales, diferente a pesar de las similitudes y linda...
linda como pocas
con una belleza particular, una belleza que incomoda, una belleza que me entorpece más de todo lo torpe que soy, a la hora de decir cualquier cosa, porque no me sale o sale mal... y eso es grave.
Y grave es que nos olvidemos, me olvide, te olvides un día de la existencia del otro cada uno y un sentimiento tan dado a nacer, muera antes de siquiera ver la luz.
Es por eso que decidimos, decido, decides vivir en el escenario de los sueños,
porque la realidad ...
puede ...
y de seguro es ...
mucho más dolorosa ...

Parece mentira, y hasta suena a chanza si lo planteamos como tal, pero es totalmente cierto y absolutamente comprobado, la industria de la prostitución creó un poderoso generador de ingresos para la república y luego Imperio Romano.
Llevo tres días y 19 horas mirando el sobre, dice mi nombre bien claro… no dice “y Sra.” porque simplemente no tengo… es más, el nombre de la que yo había planeado para convertirla en mi esposa, está en la tarjeta, pero dentro del sobre, lista para casarse con otro …