
Tirada en mi cama con una sonrisa
totalmente debilitada por tanto deseo de ti
me llevaste al éxtasis tantas veces,
mi feminidad produjo y reprodujo tantas emociones
tus dedos mágicos entrando en mí
tus labios traviesos recorriéndome por completo,
tu lengua voraz, quemó mis poros a plenitud
Quise satisfacerme en ti
pero tú, te aprovechaste de mí,
con tus locos deseos fugaces y eternos
mirándome con tu pasión,
Desnudando mi corazón, arrancando cada botón.
tus dientes salvajes forcejeando con tensión
devorándome apasionadamente; mordiendo mis besos,
mordisqueando milímetro a milímetro …
Tus dientes, labios y lengua
deslizando poro a poro, haciéndome explotar,
acabando por completo y volviendo a empezar.
siguen tus dedos rápidos por mis piernas
despertando palpitantes sudores,
que aceleran con ímpetu mi respirar …
exhalo tu aroma, ya no puedo parar
Quiero que puedas perfectamente, en mí estar
y que ya nunca desees escapar
cierro mis ojos, vuelvo a gritar,
aprietas mis caderas y eso me incita a amar …
déjame quieta, quiero disfrutarte,
rodeando con mis muslos tu cuerpo …
… tan intenso.
Pocas personas en la historia europea han tenido tanto impacto como Carlomagno. Décadas de conquista como el rey guerrero líder de los francos llevaron a la creación del imperio más grande que Europa había visto desde el gran Imperio Romano.
Se acercaba a la edad de jubilarse ya había trabajado treinta años y estaba por cumplir los sesenta años de edad, esperaba con muchas ansias su tan esmerada jubilación, pasó muchos años trabajando como un burro, “soy un esclavo del trabajo” se decía cada vez que salía de su casa hacia el mismo ….

Éramos de los más cuadrúpedos y felices, homínidos de cuarta categoría que nos apareábamos una vez al año para efectos de procreación … nada más!