
Te debo un tonel de explicaciones, mi hijo…
Por ejemplo en este asunto de las guerras que desangran el planeta, es bien sabido que no fue mi mano, mi mano que toma hoy la tuya, la que tiró la primera piedra… pero nuca impedí que otro lo hiciera…
Te debo un tonel de explicaciones, mi hijo…
Por ejemplo en esto de la ecología, es bien sabido que no fue mi mano, la que se encargó de destrozar esta naturaleza que es tan tuya y tan mía… pero nunca impedí que otro lo hiciera…
Te debo un tonel de explicaciones, mi hijo….
Por ejemplo en esto de las religiones, es bien sabido que no fue mi mano la que se levantó para venerar falsos dioses, pero nunca impedí que otro lo hiciera…
Eso sí y que quede claro, que nunca estreché la mano del que provocó guerras y sangre hasta morir, del que el medio ambiente nuestro se dedicó a destruir, de aquel que inventó falsos profetas y vendió salvoconductos al infierno, esas manos no las estreché nunca, mi hijo…
Por eso, con mis manos limpias, puedo explicarte todo lo que te debo.
Te debo un tonel de explicaciones…
Por ejemplo en esto de las drogas, es bien sabido que no fue mi mano la que se dedicó a traficarlas y consumirlas, a destrozar conciencias con sus realidades de mentiras… pero nunca impedí que otro lo hiciera…
Te debo un tonel de explicaciones, mi hijo…

Por ejemplo en esto de la delincuencia y el homicidio, es bien sabido que no fue mi mano la que amenazó a otro para robar sus pertenencias, menos aún para matarle … pero nunca impedí que otro lo hiciera…
Lo que equivale a decir, hijo mío, que soy tan culpable como el que provocó guerras, destrozó ecologías, el que vendió promesas de paraíso, el que traficó con drogas y asesinó a otro para robar sus haberes…
Por mi pasividad, mi falta de acción, mi apatía, mi desinterés, es que soy enteramente culpable…
Y fue por eso que creí, yo padre que soy, que debía darte este tonel de explicaciones a ti, hijo que eres…
… para que tú y tus contemporáneos puedan rescatarnos a todos …
… de esta maldita indolencia.
Henry Tandey, es un héroe de guerra inglés, aún hoy se le recuerda por su actuación impecable labor en la Primera Guerra Mundial, siendo justo, magnánimo, eficaz e implacable, cuando se necesitaba…
En una época como la Navidad, cuando se supone que tenemos que ser todos buenos y felices, vivir en armonía y hasta besarnos bajo el muérdago, comiencen a aflorar nuestros crueles, repugnantes y más bajos instintos: si … nos dedicamos a fantasear con la mujer del vecino y todo eso, pero es normal … no pasa de ahí: La maldad del Grinch está en la lotería.