Resulta que después de que los franceses abandonaron la construcción del Canal de Panamá, espantados por los mosquitos, la lluvia, la malaria y el pantano, los USA en 1901, toman la construcción …
…los gringos, que son gringos pero no necesariamente pendejos, sabían del buen éxito que se había tenido migrando familias salvadoreñas a Paraguay a finales del siglo XIX para cultivar arrozales en pantano, y sus condiciones de resistencia, así que contrataron cuadrillas de mano de obra salvadoreña para seguir con el Canal …entonces los Salvadoreños éramos buenos.
En 1917, Woodrow Wilson introdujo de refilón a los USA a la “Gran Guerra” (no se le podía llamar 1ª porque no se sabía que iba a haber segunda) y los Salvadoreños, que habíamos empezado a emigrar con la crisis del añil, fuimos buenos para enlistarnos y pelear con los aliados, en una guerra que ni nos tocaba, ni entendíamos y terminamos dejando nuestros huesos en el Somme francés … entonces los Salvadoreños éramos buenos.
Para la Segunda Guerra fue la misma historia, además de que servimos de mano de obra en las industrias estadounidenses, que ante el reclutamiento masivo de hombres para la Guerra, se quedaron sin operadores. Entonces volvieron a notar nuestra capacidad de trabajo y resistencia … entonces los Salvadoreños éramos buenos.
Para los años 50´s y 60´s comenzaron a emigrar profesionales y estudiantes Salvadoreños, a trabajar en empresas y terminar sus estudios en Universidades estadounidenses, resultaron trabajar muy bien, muy preparados, rápidos para el idioma y con salarios más bajos en puestos clave … … entonces los Salvadoreños éramos buenos.
Pero en 1975, el 37% de los trabajadores rurales carecían de tierra propia, y el café comenzaba su declive, las bases de la sociedad comenzaron a inquietarse y la década de los 80´s marcó el éxodo masivo, de una guerra civil fraticida y sin sentido …entre 1979 y 1988 se calcula que unos 500.000 salvadoreños llegaron a Estados Unidos vía Guatemala , México (Gammage, 2007). Dispuestos a hacer los trabajos que otros no querían a bajo costo, fueron encontrando su nicho en la sociedad estadounidense … entonces los Salvadoreños éramos buenos.
Pero terminó la guerra y no llegó la paz, y la gente siguió huyendo, buscando nuevos horizontes, y entre terremoto y terremoto recibimos (algunos, los que podían pagarlo) un Status de Protección Temporal que se renovaba cada 18 meses … entonces los Salvadoreños éramos buenos … pero también demasiados.
Hasta que este caprichoso juego de la Democracia nos dio un Gobierno demasiado radical para el pensar de los Gobiernos conservadores de USA (demócratas o republicanos), agravado por el ascenso a la Presidencia de Donald Trump a quien todo aquel que no sea caucásico (chelito pues …) le produce mala espina … y nos mandaron a avisar que aquellos países que votaran en foros internacionales por la continuidad de la dictadura en Venezuela, sufriríamos las consecuencias …
… y entonces los Salvadoreños, los que construímos el canal de Panamá, trabajamos en las petroleras, peleamos guerras ajenas, limpiamos inodoros ajenos, cuidamos hijos ajenos, lavamos platos ajenos para mandar la remesa a fin de mes para que vivan los nuestros propios
somos malos ... todos …
… y tambalea la principal entrada de divisas al país, entre otras muchas cosas tambaleantes que tiene el paisito.
” Lo sucedido es un aviso. Olvidarlo es un delito. Fue posible que todo eso sucediera y sigue siendo posible que, en cualquier momento, vuelva a suceder”. Karl Theodor Jaspers
Supe la historia, de esta abuela …abuelita de 89 años, que alcancé a conocer en algún país del sur.
Según escritos del historiador Marcelino, Rómulo Augústulo (apodado así por su ínfimo tamaño y categoría imperial) fue el último emperador romano, y al ser depuesto en el 476 … seacabuche ! Se acabó el Imperio Romano. (de Occdente).
El origen más aceptado, se remonta al siglo pasado, resulta que allá por 1956, se publicó un libro infantil, llamado “Madeline and the Bad Hat”, escrito por Ludwig Bemelmans, la historia narra acerca de Madeline y un nuevo vecino, el embajador de España, que se muda a la par de su casa … con un hijo llamado Pepito.