Me enamoré de Herodias el día del equinoccio del siglo III antes del tal vez nunca.
No fui cómplice de sus maldades de entonces, ni de las que había hecho antes ...
Yo solo era un estupido enamorado, un impensante hombre enamorado.
Corria por mi sangre el torrente idumeo de la sangre de Herodes Filipo O su y mi tío y primer esposo (de ella)
Y mi padre, Herodes Antipas, fue su segundo esposo, medio hermano de Filipo, rebotaba en mí ... por todos lados El hecho de ser su sobrino ...
Era mala, intrigante, inteligente, manipuladora, pero que bella era ...
Yo era un adolescente y con ojos de adolescente la veia...
Y ella veía como la veía
sabía lo que me inspiraba ...
La muy coqueta Princesa Idumea esposa de mi tío primero y mi padre después ... se valia de su fama, su poder y malicia ...
- Un día me vas a hacer un favor... y yo te colmare de mis favores - me dijo.
Y se fue sonriendo, no pude más, la espiaba por los rincones, ella me veia y mostraba sus gracias ... discretamente
Un dia de fiesta, en el palacio, me entregó en secreto un papiro en rollo con su lacre y sello ...
- Llévalo a las bartolinas en mi nombre, tu Padre Herodes Antipas así lo determina ... Muerte al prisionero ...
Me dejó un pequeño beso cerca de mis labios y no la vi
.. nunca más
Era adolescente, enamorado pero sabia quien era el prisionero ... no era tan ignorante , lo que significaba y su valor ...
Así que apreté el papiro en mis manos, me fuí a las Puertas del Palacio y empecé a caminar en la noche ...
Sin dar ni un paso atrás
para no volver jamás
Nota Relato ficticio del autor sobre tradiciones bíblicas.