Es algo que venimos repitiendo desde niños, porque a su vez, lo escuchamos de nuestros padres, quienes siendo niños lo escucharon de sus padres, etc. etc. … esta aseveración es más falsa que las lágrimas que derramó aquel primer actor que hoy está asilado en Nicaragua, en El Mozote … do you remember?
Y ahora resulta, que al igual que muchos mitos varios que se nos desmoronan, la ecuación "un año humano es igual a siete años en un perro" es incorrecta. Los perros envejecen a diferentes velocidades en comparación con los humanos, eso no entra en discusión, pero la regla anterior es un mito. El dato surge de un informe que elaboró la revista Science Alert por el Día del Animal (no confundir con ninguna celebración Legislativa, por favor) en el que se explica por qué.
El informe y sus patas …
Para dar de baja una idea tan arraigada en el imaginario colectivo, en 2014 Business Insider armó la siguiente fórmula: "Si los humanos realmente envejecieran siete veces más despacio que los perros, muchos de nosotros podríamos reproducirnos a los siete años y vivir hasta los 150 años. Y, obviamente, no es el caso".
De hecho, ni siquiera la persona más longeva de la historia alcanzó esa edad. La francesa Jeanne Louise Calment llegó los 122 años de vida. Falleció en 1997 y tiene el récord hasta hoy. Por lo que la ecuación con los humanos resulta difícil de sostener, al menos desde la edad reproductiva y la longevidad.
Los perros alcanzan la madurez sexual completa al año porque envejecen más rápido que los humanos durante los primeros dos años de vida. Pero esta afirmación "general -dice la publicación- también es relativa ya que las razas más pequeñas tienden a madurar con mayor rapidez que las razas más grandes".
Si nos ponemos a pensar, también aplica en humanos, todos hemos conocido algunos chaparros, bajos de estatura … realmente avanzados para su edad, “chiquitos pero malías !” (chiquitas pero picosas?)
Si bien algunos perros alcanzan su madurez, al año y medio perruno (cumplirían 18 digamos …) es falso el cuento que me contaba un amigo, que le pasó una vez en el Cuscatlán, viendo un partido donde el árbitro pitaba de la patada … notó que dos gradas abajo, había un perro sentado chiflando “las famosas tres notas” ….
- Por Dios! Que es esto?? – gritó sorprendido – un perro que chifla “la vieja”!!!
- Y que quiere que haga – le contestó hablando el chucho – que aplauda? Con el arbitraje de este bestia?
Naaaaaa ….
En comparación con los humanos, los perros envejecen más lentamente hacia el final. Entonces, aseguran, calcular la edad de un perro en relación con la humana es "un poco complicado, pero posible".
Partiendo de lo anterior -que las razas pequeñas tienden a vivir más tiempo que las razas más grandes- afirman que hay que calcular la edad de un perro según la categoría correcta: pequeño (9,5 kg o menos), mediano (9,6 kg a 22 kg), grande (23 kg a 40 kg) o gigante (más de 41 kg). Y esta es la tabla para hacerlo:
Tabla de años humanos y perrunos
Una cuestión que se desconoce es el origen del mito de los siete años perrunos. Pero el intento de calcularlos de esa manera viene del siglo XIII. Uno de los primeros acercamientos a la ecuación data de una inscripción en la Abadía de Westminster, Londres, Inglaterra, del año 1268 y que calcula que un año humano equivale a nueve años (no siete) de un perro.
Pero otros investigadores, como el veterinario William Fortney, de Kansas, Estados Unidos, a The Wall Street Yournal, la equivalencia de los siete años pudo haber nacido como "una estrategia de marketing de los veterinarios" ...
... que, de alguna manera, creyeron que así animarían a los dueños a llevar a sus mascotas una vez al año a una consulta.
Ya lo habíamos expuesto antes en este blog, es lamentable, el Reino de Valetodo, este país que amamos, donde cada quien hace lo que le da la gana y nadie hace o dice nada, cambia de Rey pero la Corte siguen siendo los maleantes de siempre.
Yo era un grano de arena, cualquiera, uno tan solo, entre los millardos de granos de arena de una playa de las múltiples playas del planeta.
07:26 am suena la alarma del despertador, esta ha sonado unos minutos más tarde de lo normal, -¡!maldita alarma¡! nunca suena a la hora indicada-hubo un apagón anoche quizás; saltó de la cama como un soldado que va a la guerra, tomó una ducha rápida, me visto, no hay tiempo para combinar camisa, pantalón y corbata, salgo despavorido para el trabajo, a dos cuadras la mente me juega una mala pasada, las neuronas me recuerdan que he olvidado mi teléfono celular, -¡!maldita sea¡!-digo en mis adentros, regreso por él, llego a la parada del autobús y éste ya ha partido, no me queda más que esperar el siguiente.