
“El día que la mierda tenga valor, los pobres nacerán sin culo” (Gabriel García Márquez).
Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, sin lugar a dudas, recordaré el día que de la biblioteca de mis padres extraje un libro flaco y viejo llamado “Ojos de perro azul” y que terminó siendo una deliciosa experiencia, estremecedora para mis sentidos, donde desde la temprana sensualidad (yo debía tener 9 años más o menos) hasta los vericuetos del dentista liberal que tortura al jefe militar del pueblo sacándole una muela sin anestesia (“Un día de estos” de “Los funerales de la mamá grande”) entendí que habían cien mil cosas que no podían ser, pero literiaramente …eran.

El hijo del telegrafista de Aracataca
Así se definía Gabriel García Márquez, cuando se le pretendía cubrir de glorias y loas, el retrucaba su origen y nada más … pero claro, esa Aracataca, esa casa mágica y mística de sus abuelos, sería sede de muchas de las aristas del “realismo mágico latinoamericano” del cual se le titula padre …
Seguidor de los expresionistas franceses (Vian, Jarry) de William Faulkner más evidentemente, creadores del realismo mágico, Gabriel José de la Concordia, logra condensar la fantasía de pueblo chico latinoamericano y Aracataca, se convierte en Macondo, y por los pasillos de la casa de su abuela Úrsula, caminaba Mauricio Babilonia siempre acompañado de mariposas amarillas y nacían novelas como “La Hojarasca” y la mismísima “Cien años de soledad”, que le costó un mundo publicar porque no había editorial que la aceptara …. ambas ambientadas en Macondo ….
Socialismo latinoamericano, García Márquez y el exilio.

Desde que comenzó a escribir en El Espectador, de donde recogería crónicas que darían paso a grandes obras como “Relato de un náufrago”, “Del amor y otros demonios”, García Márquez, anuncia una línea editorial sumamente progresista, compleja de digerir en un ámbito conservador como la Colombia de los 60´s, lo que le obliga a emprender un auto exilio que tendría paradas en París, Barcelona hasta recalar en México … fundó Prensa Latina en Cuba con Fidel Castro su gran amigo, a efectos de promover las noticias que originaba el triunfo de la revolución cubana.
Obviamente, ese espíritu de socialismo latinoamericano (disculpen no me gusta hablar de conceptos arcaicos y obsoletos como izquierda y derecha) de la época, prevalecería … hasta su muerte.
Y un día Gabo se fue …
Y un buen jueves santo, el hijo del telegrafista de Aracataca que había tenido poco de santo y mucho de creatividad, ingenio y la magia que le imprimió al “realismo” de nuestro continente, se fue …
Las letras pierden un genio …
El continente un líder de opinión …
Y Macondo pierde a su único juglar
con la esperanza de hallarlo en alguna parte ….
aunque lo veo difícil ….
“porque las estirpes condenadas a cien años de soledad
no tienen una segunda oportunidad
sobre la tierra”.

El término “nada”, se define como la ausencia e inexistencia de cualquier objeto; según el contexto, existen varios conceptos de ese término; esto resulta en un aprieto para el realismo ingenuo y el empirismo, porque no existe equivalente en la realidad para ese concepto. En el sentido común la palabra “nada” es usada para referirse a: “cualquier cosa o evento de poca importancia”.

Esta es la carta de amor muy tierna, personal de un zapatero español, venido a nuestras tierras como fichaje estrella como volante ofensivo, gran número 10, que al final resultó un paquete (como todos) y sin trabajo ni pasaje de vuelta, se quedó con un changarro de venta y reparación de calzado en el Mercado …

Es triste, doloroso, cruel y anti económico … hasta ahora pensaba que la peor frase que te puede decir una mujer podía decir es: "Tenemos que hablar...".