
Esta vez vengo cansada, de cargar el título de “mi amor”,
no me llames así, tú por favor solo atraviesa mis sentidos
con caricias, dejemos los preámbulos y estremece mi piel
vengo con ganas de comerte a besos
perderme en el abismo de la humedad que provocan
nuestros cuerpos, al estar encendidos uno frente al otro,
no me llames mi amor, hazme el amor …

así arrebatado, insistentemente deseable, pasional,
déjame perder la cordura en tus deseos,
hazme volar la cabeza como solo tú sabes hacerlo,
guía el paso perfecto de nuestra pasión,
endúlzame cada parte de mi piel, vencida en batallas
de ausencias ,de caricias, pero por favor no me llames
mi amor, para no romper el encanto, para no perder
la magia, de lo que somos y hemos sido tú y yo…
Arráncame la ropa con la misma fuerza de la última entrega,
Contramina mis espacios con tu cuerpo de hombre,
Navega en mis labios y quédate ahí, para acariciarte
Más allá de lo que puedas imaginarte,
Traigo una maleta de deseos, dispuestos a entregarse
Al destino ideal, y resulta que una vez mas
Eres tú, por eso mi eterno silencio grito permanente de mi piel,
Tu por favor no me llames mi amor, solo hazme el amor.
Acércate para condenarte a mis caricias, a mi entrega total,
Acércate y vuela conmigo hasta perdernos juntos,
En el momento completo de ser tuya por voluntad, por decisión
Pero, tu solo tu no me llames mi amor, porque a mi me
Me encanta como me haces el amor ....

“Remember el Alamo” la frase resuena aun, cada vez que se trata de reivindicar la posición de un latino en USA ante el atropello de parte de un oriundo Anglosajón tratando de menospreciar su valor ... recuerden El Álamo!

En nuestro país existe una rara calificación que se utiliza para darnos taco de cierta cualidad excepcional que podríamos llamar la “viveza guanaca”, si realmente el término “guanaco” no se nos viniera en caída tan peyorativa desde hace unos 40 años.
Don Nispero Vestales venía cabalgando al trote lento con su caballo viejo, se moría la tarde, venía de ver su terrenito (cuatro manzanas de granos básicos, pero si la sequía no lo jodía mucho daba para vivir).