
Ya me pasé la madrugada pensándote, reviviendo tus besos en mi piel, ya me pasé un buen rato cerrando mis ojos y encontrando la imagen perfecta , de ti en mí. Y yo en ti.
Tu mi hombre real de sueños húmedos. Sol cálido de mis días fríos y realidades de fantasía interminables.
Has hecho una tormenta de fuego dentro de mí, con esos besos que son de hipnosis, de muerte y vida al mismo tiempo, de ternura y pasión combinadas.
Tu ya sellaste con cada uno de ellos todo de mí, dentro de mí , ya me tatuaste con tus caricias cada centímetro con la perfección de tus labios y la creatividad de tus manos así enciendes mi mundo.
Ya sé que a estas alturas mi piel, te pertenece mis deseos también, lo que recién descubrí es que hipnotizaste mi mente y ya te convertiste, en mi dueño total.
Porque después de esa majestuosa y exquisita entrega de besos de hipnosis, no quiero más que sentirme así, sumisa a los deseos que mi cuerpo reclama por tu guía
Quiero de ti más besos de hipnosis, esos besos que son fuera de este mundo a tu ritmo, quiero besos de hipnosis con los que me haces sentir mujer por completo, vibrar y vivir en ti.

Después de sentirte una vez más, no tengo ninguna objeción en dejarme llevar siempre en tu línea de condena de placer ,que diseñas para mí en besos de hipnosis.
Que con solo verme me hace el amor, y me lleva al otro mundo si hace la magia con sus besos y esa boca que me derrite y me obliga por deseos propios a seguirte a otros universos si es necesario.

Ante ti me rindo, ante tus besos de hipnosis, me desnudo, no me resisto porque con ellos admito, que me atrapas silenciosamente, y me has desarmado con cada una de tus estrategias, en las que me vuelves tú prisionera de donde no quiero escapar más.
Me declaro hoy, adicta sin cura a tu boca que provoca y a tus besos de hipnosis, donde me renuevo una y mil veces.

Yo era un perrito de color negro con parches blancos en todo mi cuerpo, fui secuestrado o quitado por unos niños de una camada de 6 perritos que habíamos nacido en plena calle. Me acobijaron en una casa donde era la atención de los niños y los padres, recuerdo que fue una discusión cuando quisieron ponerme un nombre, salieron a relucir nombres de emperadores romanos, reyes, artistas, políticos, al final me pusieron un nombre desconocido y creo que hasta inventado, desde entonces soy conocido como “Blandin”, todos me llamaban por ese nombre: “Blandin”.
Yo debía tener mas o menos 16 años y ella, unos cuantos miles más …digo, cuando le pregunté por su edad, me dijo que era hija adoptiva de Neptuno, y se entiende que Neptuno era Dios Pagano de los mares allá por el siglo VII a.C en la Roma Republicana …

Mi amigo “la nutria” estaba un poquitín borracho, habíamos empezado a tomar desde que llegamos a Las Vegas, Nevada, hacía 2 horas atrás. La emoción de estar en esta ciudad nos había desbordado, era el sueño hecho realidad.