
Existe un lugar donde existo
morada donde no moro
habitación que no habito
donde no soy
donde no vivo
lugar en el que
a fuerza de convocar la corriente
de la memoria
naufrago en el río del olvido.
Del olvido o más bien de la indiferencia
existe un lugar donde no existo
porque mi presencia
no derriba sus barreras
son tan solo parte del saludo matinal
de un beso al azar
- - Hola como estás ?
- - Bien …
Y yo me muero de ganas de decirte
"que linda que estás …"
que he pasado la noche en vela
esperando este efímero instante.
Yo sé que no significa nada para ti
el saber que tu significas tanto para mi …
yo sé que mañana es tarde y pasado aún más
y así se disipan las esperanzas
vanas
enanas
malsanas
de que algún día repares en mi …
Sin embargo todas las cosas que amo
tienen tu rostro
por tu alma vacilante, en espiral
apenas respiro y apenas por pena
se me escapa tu nombre …
Existe un lugar donde no existo
al sur de tus labios
al este de tu pecho
mientras tu presencia
es mi constante
y perpetua veneración
mi ausencia
es para ti
una habitual condición …
Existe un lugar donde no existo
y no existo mujer …
en tu corazón.
“La tecnología avanza como si tuviera un cohete en el cxxx”, dice un humorista y la verdad tiene razón. El relevo tecnológico de los objetos de uso común es cada vez más rápido, y algunos inventos son superados pocos años después de nacer …

De todos los héroes de mi infancia, nunca fui muy adepto a Supermanes ni Batmans ni Capitanes América, aunque mi incipiente pubertad me hacía un poco “fan” de la Mujer Maravilla, por razones hormonales obvias, mi “héroe” particular era mi tío Heráclito.
07:26 am suena la alarma del despertador, esta ha sonado unos minutos más tarde de lo normal, -¡!maldita alarma¡! nunca suena a la hora indicada-hubo un apagón anoche quizás; saltó de la cama como un soldado que va a la guerra, tomó una ducha rápida, me visto, no hay tiempo para combinar camisa, pantalón y corbata, salgo despavorido para el trabajo, a dos cuadras la mente me juega una mala pasada, las neuronas me recuerdan que he olvidado mi teléfono celular, -¡!maldita sea¡!-digo en mis adentros, regreso por él, llego a la parada del autobús y éste ya ha partido, no me queda más que esperar el siguiente.