
Te pido un imposible, algo raro,
eso que condenó nuestro deseo
al baúl del recuerdo prohibido
Porque en este presente , el tiempo se agotó
El reloj se paró y ahí tus besos y los míos
Se ahogaron en la tormenta de ausencias,
Por eso hoy bésame en el pasado
Que sea el instante callado y quieto
Que te haga humedecer tus labios
Y en ese momento sentir mis besos en ti,
Pero eso si
No me beses de prisa, bésame lento
Desliza tus labios en mí suavemente,
Bésame con la mirada , con ese choque
que nos empujó un día a estrellarnos,
contra la pared de un beso apasionado
Que hoy se atrapa en el recuerdo
bésame con la intensidad de esa tarde
de agosto, atrapado en caricias ,
bésame con la ansiedad que yo te beso.
En el silencio de mis letras,
bésame en el pasado, porque en el presente
duelen los labios , del vacío y el frío
que el tiempo traicionero nos dejó,
que nos hizo perdernos, en labios distintos.
Pero que no nos borra esta sensación
Que sólo estos besos complicados
Llegaron a inquietarnos más de lo debido,
bésame en el pasado, para no extrañarnos
Y continuar la ruta donde ya tus besos
Y los míos perdieron el punto de encuentro,
bésame en el pasado, para no desear
Tanto el pasado como presente!
bésame sólo hoy en el pasado
con un deseo que nos atrape el presente.

Dejémonos de ondas, por mucho que uno crezca, “madure” y diga o pretenda que nuestras fechas de cumpleaños “ya a estas alturas nos resultan indiferentes”, siempre, desde la semana anterior, la noche antes, uno tiene las arañitas en la panza que avisan que el modo “expectativa” para la fecha está alerta.

Por qué no? Quien nos detiene? Quien dice que este día, que todos los pamperos nos vestimos de gloria, la gloria del Firpo de ayer, hoy y siempre … no sea el día en que éste, nuestro Luis Ángel Firpo, no despegue del momento amargo que vivimos?
Ley de Murphy básica.
Si algo puede salir mal, saldrá peor.