
He soñado contigo esta madrugada
en ella te encontré, frente a mi
estabas a mi lado,
perdiéndome en tu mirada,
desnudándome el alma,
abriéndome el corazón
y entregándome esos besos
esas caricias, esos deseos
que llevan tu nombre,
de nada han servido las opciones
las distracciones , donde no estás tu
he soñado contigo …
he vibrado en tu recuerdo …
he sentido tus labios en mi piel …
Mi corazón se ha acelerado
extrañándote, y siguiendo la linea
del silencio aquella
de ocultar que tras este deseo de piel
existe algo que no se nombra
pero que va como fuego ardiente,
y que sabes alberga mi corazón
siempre en eterno sentimiento
que se doblega en la entrega plena
donde llegas en un sueño
mi sueño contigo permanente …

Y fue, una vez más, sencillamente hermoso, como nunca, como siempre, el máximo escenario del país, nuestro bellísimo Teatro Nacional a reventar en dos conciertos …

Lento, pero viene… no perder la esperanza, menos aún en estas épocas de Adviento …
El día en que todos y todas los salvadoreños y salvadoreñas seamos felices.
Este asunto de lo largo … de los nombres, da para escribir cinco o seis posts sin lugar a dudas y nos quedamos cortos … por lo largo.