
He soñado contigo esta madrugada
en ella te encontré, frente a mi
estabas a mi lado,
perdiéndome en tu mirada,
desnudándome el alma,
abriéndome el corazón
y entregándome esos besos
esas caricias, esos deseos
que llevan tu nombre,
de nada han servido las opciones
las distracciones , donde no estás tu
he soñado contigo …
he vibrado en tu recuerdo …
he sentido tus labios en mi piel …
Mi corazón se ha acelerado
extrañándote, y siguiendo la linea
del silencio aquella
de ocultar que tras este deseo de piel
existe algo que no se nombra
pero que va como fuego ardiente,
y que sabes alberga mi corazón
siempre en eterno sentimiento
que se doblega en la entrega plena
donde llegas en un sueño
mi sueño contigo permanente …
Muchachos preparemos la cortina de humo
uno para todos, todos para ninguno
elijamos pareja, elegante y con esmero
Bailemos compañeros el vals del desafuero

Después de la abolición de la esclavitud en USA, por la proclama de Abraham Lincoln, pasarían años hasta que la Decimoquinta Enmienda, aprobada en 1870, estableciera que los Estados no podían impedir votar (entre otras cosas) a un ciudadano en razón de su raza, color o condición anterior de esclavitud.
Es exactamente lo que un hombre como yo
no necesita
la negación de mis afirmaciones
el “nunca jamás” de las condiciones
de mi madre: