
He soñado contigo esta madrugada
en ella te encontré, frente a mi
estabas a mi lado,
perdiéndome en tu mirada,
desnudándome el alma,
abriéndome el corazón
y entregándome esos besos
esas caricias, esos deseos
que llevan tu nombre,
de nada han servido las opciones
las distracciones , donde no estás tu
he soñado contigo …
he vibrado en tu recuerdo …
he sentido tus labios en mi piel …
Mi corazón se ha acelerado
extrañándote, y siguiendo la linea
del silencio aquella
de ocultar que tras este deseo de piel
existe algo que no se nombra
pero que va como fuego ardiente,
y que sabes alberga mi corazón
siempre en eterno sentimiento
que se doblega en la entrega plena
donde llegas en un sueño
mi sueño contigo permanente …
Las oímos “clac, clac, clac” todo el día, en nuestras casas, en la calle, en el súper, la chancleta, calzado popular ideal para climas tórridos nuestros, la que sentimos tan propia y nuestra … no tiene nada que ver en sus orígenes con nuestro suelo Patrio y menos aún con la vecindad.

(“El día que la mierda tenga valor, los pobres nacerán sin culo” Gabriel García Márquez).

“Mira tuneame el clutch, y chequeamele el disco del breque aquí al señor. Pegale un ring al guachimán, preguntale que si viene con el lonche que ya estoy hungry”.