
Ha llegado el momento donde mi sonrisa se perdió en la costumbre
y en el profundo silencio, se fue acomodando el desencanto
pero justo en ese instante acudo al recuerdo intenso
de esa perfección, donde me acomodaba exacto en tu boca
donde me perdía a fin de ser feliz , sin temor a equivocarme
donde una línea tuya me llevaba al infinito de las fantasías,
y ansiaba con el corazón repuesto , engrandecerlo mas
a fuerza de la pasión, que brotaba de nuestros cuerpos,
que nos perdía en ese encuentro único, donde tus deseos
encontraban respuestas en mis ansias de amarte...
hoy en profundo silencio.

Te recuerdo, como transitaste por mi piel sin haber agujerado
mi corazón, como entregarme a ti me lleno de aquella luz
que tal vez nunca fue tan brillante, pero que jamás se opacó
por una lluvia de oscuridad , por llanto de desamor.
hoy en profundo silencio
mi piel sabe aún desearte, mi mente aun sabe viajar donde estas,
mis sueños aun te sienten , cuando la realidad abandona,
hoy en profundo silencio
el corazón , se detiene un segundo y se atreve a darte las gracias
por no haber causado ningún daño , mientras de caricias
me llenabas más que la piel , el alma completa.
en profundo silencio, hoy te encuentro en todo aquello,
donde mi voz, un día te dio un grito en el silencio
y así aprendo de nuevo a volar en mis fantasías
acostumbradas …
donde un día te encontré …
en profundo silencio.

Para establecer los parangones que me llevan a resolver este dilema, en El Salvador, donde todos somos réplica de alguien, en el que King Flyp es una especie de Eminem local , La Choly es el Howard Stern salvadoreño, Atlético Marte es la versión nacional del Manchester United y Omar Angulo es el Bob Dylan cuscatleco, para la mayoría de la gente yo vengo a ser una suerte de Hugh Hefner usuluteco.

- Sabés que no soporto de ustedes los hombres ? – me tiró a la cara con actitud de sentencia una buena amiga – no soporto que se “acomoden” en público …delante de nosotras …

La vida de Cristóbal Colón es fascinante, a estas alturas de mi mitad de siglo de vida plus cinco no tengo la más mínima idea si era un intrépido navegante (había navegado muy poco antes de su viaje de 1492), un audaz vendedor de proyectos utópicos (o sea, haría pisto vendiendo Lotín en estos días), o un farsante muerto de hambre que se rebuscaba (a veces, me inclino por esta última teoría) para ir pasándolo.