
No existe
para sumergirte en él
y pretender que su cauce se lleve
tu presencia que me falta
tu ausencia que me sobra
mujer de mi vida
un río del olvido
un borrador de memorias.
No existe
busco en el mapa
y sería tan necesario
para ahogar la falta de aire
para respirar en el exceso de ahogo
que me golpea con destreza
mujer de mi vida
un río del olvido
un leve barredor de tristezas
Si existe, sin embargo
y es parte de tu constante presencia
un mar
un mar de la memoria …
Y este mar de la memoria
devora las aguas de sus afluentes
y el río del olvido
de existir
moriría en su embocadura
Porque a tu fantasma
ese espacio vacío que quedó en tu lugar
no hay quien se acostumbre
y ningún otro sol es tu sol
aunque me alumbre …
Y la nostalgia,
asesina de mierda
siempre es un mal sueño ….
Recordarán que en la escuela (los que fuimos, no los que “chabelearon” desde el diploma de 6o grado y de ahí no pararon), leíamos aquello de que …

Los kamikazes japoneses de finales de la Segunda Guerra Mundial eran famosos por sacrificar sus vidas en un intento desesperado de cambiar el rumbo de la Segunda Guerra Mundial para que el Imperio japonés aún pudiera ganar de alguna manera. Y aunque sus acciones no resultaron en una victoria japonesa, el nombre Kamikaze y la idea asociada a él todavía son ampliamente conocidos.

Es triste, doloroso, cruel y anti económico … hasta ahora pensaba que la peor frase que te puede decir una mujer podía decir es: "Tenemos que hablar...".