
La población, asfixiada hasta el cuello, culpa de los problemas económicos a los recientes “gobiernos de vanguardia”
Los recientes “gobiernos de vanguardia” echan la culpa de la desastrosa situación económica del país a los 20 años de gobierno de ARENA
Los gobiernos de ARENA echaban la culpa por lo mismo a la “década perdida de la DC y la oficialidad joven del Ejército”

La Democracia Cristiana y la oficialidad joven del Ejército, echaban la culpa al PCN y los gobiernos militares impuestos por fraude
Los gobiernos militares del PCN echaban la culpa a los militares del PRUD (su génesis), que sumieron al país en la pobreza con su manejo férreo y omnipotencia económica
De omnipotencia económica y nepotismo acusaban los militares del PRUD a las dinastías cafetaleras
Las dinastías cafetaleras culparon a la caída de los precios del café, dejaron el mando y se dedicaron a sembrar por Centroamérica industrias y centros comerciales

Los centros comerciales son los nuevos “parques de recreo” de nuestra población, tienen seguridad, así que nos medio protegemos de las maras, ladrones nuestro peor tirano
Ningún tirano sobrevive a su propia necedad, siempre llega antes la muerte
La muerte nos visita hasta treinta y cinco veces diarias a manera de homicidio
Homicidios son los que pregona combatir el Gobierno

Pero el Gobierno se queda en pregón nada más, no tienen al respecto ningún plan
Plan es lo que hace una fuerza al salir a combatir una guerra, y lo que nosotros vivimos es una guerra
Guerra inexistente, según el encargado de Seguridad, son solo percepciones
Percepciones generadas por los medios, dice el actual Presidente
Presidente elegido democráticamente, como debe ser, pero con despacho en La Habana
La Habana dictó la “democratización de la palabra” o sea que todos los medios estén bajo control del Gobierno
El Gobierno venezolano ya hizo la tarea

tarea que ya comienza por estos rumbos
Rumbos que las notificaciones de la Embajada de USA recomiendan a sus coterráneos no visitar
Visitan, sin embargo miles de turistas, este nuestro maravilloso país, que les da cálida bienvenida
“Bienvenidos a El Salvador, la culpa siempre la tiene otro”.
Cuando Magdalena tenía 14 años pensaba que el mundo no era injusto. Que íba a vivir hasta viejita y que lo peor que le podía pasar era que su mamá (mujer de carácter férreo) no la dejase ir a alguna fiesta con el “noviecito rubio de ojos azules y con dinero” que algún día habría de aparecer.

Augusto, a gusto en Agosto (que todavía no se llamaba como tal sino Sextil, y de eso se trata esa historia), se regodeaba en su reclinatorio en el Palacio Palatino, refrescándose sus imperiales gónadas con hojas de palma que batían esclavos y esclavas númidas (por las dudas, nunca se supo bien para que lado pateaba el tal Octavio Augusto).

Algún día, para nosotros salvadoreños, buscar trabajo, va a dejar de ser un trabajo