
Ayer comenzábamos en este blog, un tema ligeramente procaz, pero totalmente real y parte de un negocio, que obviamente, en nuestro país, ya no se anuncia de esta manera por aquello de las extorsiones y de que le reconozcan la voz a Robertillo D´Aubuisson pidiendo alguno de estos servicios por teléfono, pero siguen existiendo .. (en otros periódicos como Clarín de Argentina, Tiempo y Espectador de Colombia, El Heraldo de Honduras, Reforma y El Universal en México, etc etc) y son sumamente ocurrentes.

Allá por finales de los 80´s, nuestros principales periódicos publicaban las ofertas sexuales en los anuncios clasificados, de hecho algún periódico aun lo hace, pero después vinieron las famosas “sex phone boxes” , que te ofrecía colgarte al teléfono con una fulana (que debía tener bigote, 190 libras y 72 años … pero con una voz muy sensual) que te hacía la fantasía al fono mientras atendía a 37 tipos más … frustrante.

El negativismo en nuestro país es intolerable ! Ahora los negativistas de siempre, la han agarrado con la idea de que El Salvador no progresa educativamente, culturalmente …

(Historia tomada de la vida real, sucedió en enero 2014, en una ciudad pequeña de algún país centroamericano).

Fue en nuestro viaje con mi esposa, la Margarita, a Paris, bah! Viaje a Paris era un decir, en realidad era uno de esos viajes típicos "Visite doce capitales europeas en diez días" y supimos que estábamos en Paris, porque el guía turístico así lo dijo en el bus, donde nos llevaron como escupida de los Campos Eliseos a Montparnasse en minutos y nos decían ... "esa es la torre Eiffel, Zoom !, Ese es el Arco del triunfo, Zoom !" en fin ...
Yo ser un indio Pocomame . Yo vivir lugar tranquilo hasta que hombre blanco
venir. Todo comenzar así: Pocomames conjugar siempre verbos en infinitivo y así vivir en paz, sin presente ni futuro, sin Taylor Swift ni Shakira
Paso a detallar a continuación, el sucinto informe de mi situación, estoy aquí… encerrado entre estas paredes y oprimido por el cielo falso, pensando en tí… como si aún me amaras.