
Siempre era igual, la misma cantarinela al comenzar el año escolar, todos los alumnos mal portados, buscapleitos, lenguas largas, mechas cortas, ladronzuelos rapaces … iban a parar a la clase de Seño´ Probidad.

Yo ser un indio Pocomame . Yo vivir lugar tranquilo hasta que hombre blanco
venir. Todo comenzar así: Pocomames conjugar siempre verbos en infinitivo y así vivir en paz, sin presente ni futuro, sin Taylor Swift.

“Pero ...hubo alguna vez once mil vírgenes ?" (Enrique Jardiel Poncela)

A diferencia de todas sus compañeras de la escuela y demás niñas de su edad, Margarita tenia alas, nadie nunca se las explicó porqué ni que significaban las alas, la investigaron doctores, científicos renombrados de todo el mundo, pero no hubo conclusión alguna.

Hace un par de horas, mis compañeras y yo, invitadas sin permiso a su casa, le hemos visto pasar, llevando en sus manos un veneno para hormigas (o sea, para nosotras).
Pagando libertad condicional encerrado en el gallinero de mi “dizque” abogado defensor, incapaz de hacer nada, me encuentro la pizpireta y muy inquisitiva Encarnación … capaz de hacer todo