
La primera cita había sido perfecta. Como en esos sueños en donde cuando ponés el pie, aparece el escalón. Esas cosas que ocurren siempre del modo correcto. Los dos venían de experiencias espantosas, de conversaciones vacías en citas que no tenían sentido y no habían llegado al encuentro con expectativas.



Yo quería escribirles, acerca de una de las cosas que más nos gusta atesorar a los seres humanos y que, sin embargo, no da la felicidad: o sea no vamos de escribir de dinero …sino de bolsas de plástico.

De pequeño me llevaban a ver películas de “Los Tres Chiflados” al cine, domingos por la mañana, recién bañado, peinado con vaselina….y no me gustaban.
Tener amigos … es una gran onda! Nadie lo niega, ni el hombre ni la mujer nacieron para estar solos …