Es el “No” o “ Si” irrevocable, tajante, que hizo que grandes naciones tomaran grandes decisiones, que grandes personajes superaran sus cadenas y se mantuvieran en el logro de sus objetivos y metas para el bien de todos … por supuesto, no hablamos de nuestro país donde la palabra empeñada tiene menos valor aun que la boleta de empeño misma …

Yo soy un amante de la femineidad, o sea, de todos aquellos rasgos, gestos, voces, actitudes, que hagan de la mujer, una mujer…. Esos rasgos están presentes en todas las mujeres, desde la más bella hasta la menos agraciada, y me encantan…como hombre sencillamente me encantan.

Cuando los científicos visitan una parte escondida del planeta (digamos, un respiradero en las profundidades del océano o una montaña selvática aislada) rutinariamente encuentran docenas de especies que nunca han sido documentadas.

Permítanme que les cuente, algo que me ocurrió de niño, en un San Salvador bisoño, pueblo chico, infierno grande, y que ha marcado mi vida a fuego.

Nuestras mujeres son bellísimas, divinas, con un don de astucia que una de dos, con el tiempo se va agudizando o nosotros los hombres, nos vamos “alelando”.