
La primera cita había sido perfecta. Como en esos sueños en donde cuando ponés el pie, aparece el escalón. Esas cosas que ocurren siempre del modo correcto. Los dos venían de experiencias espantosas, de conversaciones vacías en citas que no tenían sentido y no habían llegado al encuentro con expectativas.


Fue una de esas desafortunadas coincidencias, iba de viaje de negocios, en el aeropuerto me encontré con Ramiro, buen amigo de infancia …
Pasé gran parte de mis años bisoños de música, radio y comunicaciones, con una frase, muletilla a flor de labio: “Yo tengo muchos defectos musicales, pero el peor de ellos, es que me fascina Prince”.

El dolor es fuerte y desgarrador. Dolor ante todo por lo sucedido, pero también duele la angustia por lo que aún puede suceder …