
La primera cita había sido perfecta. Como en esos sueños en donde cuando ponés el pie, aparece el escalón. Esas cosas que ocurren siempre del modo correcto. Los dos venían de experiencias espantosas, de conversaciones vacías en citas que no tenían sentido y no habían llegado al encuentro con expectativas.



(Ariel, joven de dieciocho años, solo en su casa, sus padres vuelven hasta el jueves, ordena, limpia, con mucho ahínco, todo, menos su habitación, se le nota ansioso)

No llores Cristia .. no, no llores en la cancha que se te va a correr el rímel, hasta mis hijos con sus amigos reunidos viendo el partido se dieron cuenta que ibas a estallar en lágrimas … y salieron con el típico coro ….
Blas, brillante BMW, Belinda bus, bocinas barbarie bulla, bielas, busero bellaco !