
El nacimiento y desaparición de las naciones, al menos aquellas que más incidieron en el desarrollo de los siglo XX y XXI , vieron su final, total o parcial al acabar la Primera Guerra Mundial. 1918
Yugoslavia
Yugoslavia (Tierra de los Eslavos del Sur) estaba situada en Europa, en la parte centro-occidental de la península balcánica. Una vez parte del Imperio Austrohúngaro, Yugoslavia se estableció por primera vez en 1918, pero se le llamó el Reino de Serbios, Croatas y Eslovenos.

El Caballo de Troya es un famoso mito griego sobre un enorme caballo de madera utilizado por los aqueos para conquistar Troya tras 10 años de asedio desde ahi hasta la idea de que los esclavos construyeron las pirámides, hay cientos de conceptos erróneos históricos comunes circulando.
Creemos, o nos enseñan a creer, que la caída del Imperio Romano se dio en el año 476 de Nuestra Era, al abdicar su último Emperador, Rómulo Augústulo.

El reinado documentado más corto de la historia corresponde a Luis XIX de Francia, quien abdicó tras aproximadamente 20 minutos de reinado en 1830.
El rey Carlos II fue la última esperanza de la dinastía de los Habsburgo españoles, que había gobernado una España en constante expansión durante más de un siglo, y no era mucho en quien confiar. Víctima de décadas de endogamia, desde el día de su nacimiento no se esperaba que Carlos viviera. Cuando su reinado llegó, fue amargo, breve y condenaba todo lo que tocaba.
Juliane Koepcke tiene una de las historias de supervivencia más impresionantes y fascinantes de la selva amazónica. Una increíble buena fortuna, una determinación para sobrevivir y algunos conocimientos básicos de supervivencia aprendidos de su padre jugaron un papel crucial en su relato milagroso.

Existen en el planeta, desde siempre y seguiràn existiendo, personas con muy poco que hacer y demasiado tiempo libre ( bah! Ociosos, digamos) que se desviven por convertirse en foco de atenciòn y darse aires de mentes superiores a la Historia misma … son los famosos exponentes de las “Teorías de Conspiración”.


Madrugué el sábado, era un día extraordinario, así que nonagenario y todo, en pleno 2053, me levanté con ánimo y energías para llevar a mis nietas al plan más trascendental al que podían asistir en su breve vida de niñas capitalinas, con mis noventa y tantos años a cuestas, me acerqué a su recámara y les di el grito de batalla.