
En la puerta de la Iglesia, estaban todos, los amigos, los parientes, algún que otro paracaidista, cada cual compitiendo con el otro al mejor vestido ….
Cuando oímos tronar en nuestros oídos, cuando percibimos el sonar del estruendo, y nuestros campesinos ven el horizonte, se santiguan y dicen …”Santa Bárbara bendita, aléjanos la tempestad”, cuando empiezan a caer las primeras gotas sobre nuestros confines marginales, donde la lluvia bendita tiene un aura criminal …
Fulvia
A Fulvia se le conoce más como la esposa de Marco Antonio, pobrecita ella, engañada por el General romano y Cleopatra.

Por amor de Dios, pocos seres vivientes tienen una vida tan desgraciada como la nuestra, o sea me refiero a los balones de fútbol profesional (ah, que usted creía que no somos vivientes?), No. 5, que venimos a parar a las patadas en torneo burocráticos de cuarta categoría.
Conversaban la niña y un señor muy anciano en un cuarto del hospital, ahí estaba postrado en una cama un hombre, tenía un tubo que salía de su boca éste le ayudaba a respirar, otros tubos de plástico salían de su brazo derecho el cual le inyectaba un suero intravenoso, un aparato registraba su ritmo cardiaco y otro aparato los demás signos vitales; la niña le dijo al anciano:

Nos matan, nos mueren … como diría Sabina, y nosotros hombres también matamos y morimos de amor y diversas circunstancias … Usualmente, muchos hablan de asesinos seriales y gente con la obsesión de matar, lo hemos hecho en este blog … es mayor pot enorme margen la proporciòn de mujeres asesinadas por hombres, pero ellas, algunas de ellas también han matado …