
Y la controversia va más allá del hecho que separadamente, dos inventores hayan presentado independientemente en las oficinas de patentes de los USA, el mismo invento (el teléfono) a la misma hora con distintos husos horarios, abarca toda la rumorología (para que vean que no solo en El Salvador somos adictos al chambre) que acarrea el suceso.
Dejémonos de ondas, si vemos las cosas, tal cual son, y si analizamos aún más, la situación de nuestro país, este efímero paso entre nacimiento y muerte, al cual llamamos vida, no es más que un buen mascón de fútbol.
Ahhhhh malpensados ! Mentes cochambrosas, ustedes creían que esto se iba a tratar de que alguien se dedicaba a impúdicamente a poner sus dedos sobre ciertas representantes del sexo femenino de muy buen ver ?
El origen más aceptado, se remonta al siglo pasado, resulta que allá por 1956, se publicó un libro infantil, llamado “Madeline and the Bad Hat”, escrito por Ludwig Bemelmans, la historia narra acerca de Madeline y un nuevo vecino, el embajador de España, que se muda a la par de su casa … con un hijo llamado Pepito.
El delegado llegó al hotel de Zurich, contento por las expectativas… cinco días panza arriba, congreso, votación, adiós …
El desarrollo de los tiempos, nos va tratando a las patadas, es un caso muy complicado, el sentir que no pertenecés a nadie, ni a ningún lado; me costó trabajo entender, en definitiva, que en nuestro país la polarización no se basa en “Yo soy derecha” y “Yo soy izquierda” (conceptos que quedaron obsoletos en los 80s) no basta con apoyar una “x” tendencia religiosa, por decir algo, hay que también detestar a “y” o sea la tendencia opuesta …