
Mis queridas y muy emperifolladas señoras, mis queridas amigas que asisten a cuanta recepción les sea posible, más por ser vistas que por el deseo de asistir a estas reuniones.

Aunque no parezca cierto, era una pregunta recurrente de cada uno de mis hijos en sus tiernas edades, cuando sus mentes cándidas no alcanzaban a discernir la verdad, entre toda la fantasía que rodea a la Navidad.
Te extraño, extraño tu presencia
y aprendo objetivamente
a detestar tu ausencia

Y llegó el día de los días, sí señor, creíamos que no iba a pasar nunca, pero llegamos al fin del mundo y el juicio final tiene lugar en nuestro país..


Don Juan Tenorio y el Rey Lapatemaka II
Dos investigadores latinoamericanos, Castillo Gómez y Drezner, se dedicaron un año de poco acontecimiento político en su Colombia natal, a tratar de determinar cuántas mujeres había tenido don Juan Tenorio en su vida.