
Como dice el refrán popular, “el que paga el mariachi, elige la canción”, ahora en este caso del “retorno” de Firpo a primera cabe más preguntar … “cuantas canciones tiene derecho a elegir el que paga el mariachi ?”
No sé si es pila mía, o si le pasa a algunos más, pero el entusiasmo del viaje, de salir de la Patria, de ir a conocer el mundo, me alegra un rato … y después me llega el bajón …

Cualquiera que se tome el trabajo de revisar la historia de nuestro glorioso Luis Ángel Firpo, pero hacerlo en serio, no a la ligera, nada de revisaditas de Wikipedia, sino nuestra verdadera historia
Ovidio Cherenqueque no era aficionado a la bebida, pero ese martes, al salir de trabajar, fue directamente del periódico donde trabajaba a un pequeño bar que quedaba a dos cuadras …
Entré a la oficina de Hacienda, de las Tres Torres, con una carta. Se la mostré a una de las empleadas. Ella me dio los timbres y con una sonrisa llamativa me dijo a quien debía entregársela. Sonreía muy bonito … le correspondí también con una sonrisa y ella entonces me repitió a que oficina debía ir, pero no me moví ….

El dinero ese que te debo- le dijo un amigo a otro-te lo voy
a pagar… déjame ver… a mas tardar el quince… el quince, dieciséis o diecisiete a más tardar,
o sea básicamente nunca, o un día cualquiera que no existe,
algo asi como le día del centrodelantero.