Alrededor del hallazgo, posterior apertura de la cámara mortuoria, y sarcófago del joven Faraón Tutankamón, corren toda suerte de conjeturas y especulaciones … es simple, en aquel lejano 1922/1923 no había TV, mucho menos cable ni redes sociales, simplemente se especulaba, rumoraba, sobre lo que se podía … sobre la noticia que llegaba.
El Salvador, país nuestro querido, vive un tiempo de polarización que además de ser absurdo, carente de argumentos, simplista, berrinche de niños bochincheros … es insoportable.

Si nos vamos a la parte semántica del asunto, en una de esas vamos a descubrir que todos somos un poco más imbéciles de lo que creíamos…es más reflexionaremos un poco más antes de decirle la palabrita “Imbécil” a alguien, tal vez estemos equivocados.

Cuando el siglo anterior no era tan viejo, sino que era setentón nada mas, la amistad nos unía y eran años de sol y bicicletas y ser dueños del pasaje y del parque...

Monstruo bicéfalo, angustia recalcitrante, repugnate creación de Satanás, criatura de saliva espesa y pegajosa, monstruo de la incertidumbre, de la intriga, del “nosequevaaserdemimañana”, bestia cruel y hedionda, te expulso y te condeno a vivir eternamente afuera de mis adentros.

Ven , en la noche más negra acompañada con el peor de los silencios
a invadir en medio de mi tristeza , con tu magia de hombre,