
Yo nací y crecí en la humareda difusa del incienso del nacionalismo católico, lleno de muchas tradiciones, costumbres … iba a decir normas de “buen vivir” pero hoy eso cualquiera lo ocupa, en fin … coleccionando gradas para construir mi escalera al cielo.

Que desaparecen, artículos, personas, expedientes, proyectos de ley, recorridos de caravanas presidenciales, hojas de vuelo de aviones venezolanos …en fin! Son cosas de todos los días …

Si señores … hay que invadir New York, con fusiles, para destruir la Casa Blanca!

Resulta que así como son de rápidos nuestros diputados para crear leyes cuando le$ $on conveniente$ a $u$ intere$e$, lentos son para derogarlas cuando ya no les sirven para nada … ahora bien, tal parece, según un estudio de la revista “Time” y otras muchas investigaciones propias, que el imperio de la huevonería parlamentaria no solo es exclusiva de la Asamblea Legislativa nuestra …

Qué malo es el miedo … no? Los seres humanos no estamos preparados para el miedo, no nos sabemos comportar con dignidad. No hay más que ver la cantidad de actitudes estúpidas que tomamos cuando tenemos miedo.

Yo me neurotizo, tú te neurotizas, él se neurotiza, nosotros nos neurotizamos, vostros os neurotizais, ellos se neurotizan … pero ninguno se neurotiza tanto cono el asno que viene pitando atrás mío !

Quien les ha dicho que es patrimonio de boxeadores criados en Brooklyn, Nueva York ...como Tyson o jugadores de fútbol oriundos de Salto, Uruguay como Suárez eso de andar mordiendo rivales?

De los casos ingratos, de las muestras de ingratitud latente que la chimbomba tiene … la combinación sedes lejanas y viajes en barco plus el sistema de disputa hasta 1950, presentan varias muestras.
Te miraste al espejo? Me lo contó tu amigo Alejo, te lo digo y no es un gracejo, pero te parecés al cadejo, que te hiciste en el pellejo?, parecés un perencejo, desparejo, te doy un consejo? demandemos al tipejo!

Nuestro fútbol nacional, al cual tratamos de revestir de características “profesionales” no ha muerto, pero está más o menos como el pez que acabamos de pescar y tiramos al fondo de la lancha para que pegue sus últimas bocanadas y muera …